Diario de León

TRIBUNALES

El autor del crimen del Húmedo pide un escrito de aclaración a su sentencia

La Audiencia paraliza los recursos al Tribunal Superior hasta que se resuelvan las dudas.

Javier Álvarez (uno de sus letrados) y José Ignacio Tellechea, entrando a la Audiencia. DL

Javier Álvarez (uno de sus letrados) y José Ignacio Tellechea, entrando a la Audiencia. DL

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

dl | león

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de León tendrá que resolver la propuesta presentada por la representación letrada de José Ignacio Tellechea Larralde, considerado culpable del asesinato de un joven en el Barrio Húmedo en septiembre de 2012, que ha presentado un escrito en el que solicita aclaración a varios puntos de la sentencia por considerar que no quedan suficientemente concisos y que de cara a la presentación del recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, podría generar algunas dudas.

Andrés Abadíe, abogado del condenado, considera que los términos en los que está redactada la sentencia podrían generar confusiones en Burgos. A la vista de la importante pena que se ha impuesto inicialmente a su cliente, ha presentado el escrito en cuestión, que ha sido admitido en el Palacio de Justicia, por lo que de momento el plazo para la presentación de los recursos queda paralizado y también la resolución jurídica del caso, a la espera de que haya un pronunciamiento claro desde la Audiencia.

Esta circunstancia obligará a emitir una segunda sentencia corregida, de acuerdo a la previsión de Abadíe, con lo que mientras no se emita el segundo fallo, los plazos de la apelación se mantienen congelados.

El letrado de Tellechea Larralde anuncia un recurso especialmente extenso, en tanto en cuanto considera que el veredicto del jurado no recoge con fidelidad la realidad de lo que ocurrió aquella noche, por lo que para evitar la indefensión de su cliente, pretende impulsar esta medida.

Tellechea fue condenado por apuñalar a un joven la madrugada del 28 de octubre a la puerta de un pub, tras mediar en una discusión que mantenía la víctima con un primo suyo. Luego huyó a Galicia y Euskadi. Se entregó casi un mes más tarde.

El apartado de fundamentos de derecho de la sentencia considera que fueron elementos incriminatorios fundamentales los testimonios en sala de los dos acusados: «Ha habido múltiples y variadas contradicciones, no solo con lo depuesto por ellos mismos en fase de instrucción sino también respecto del testimonio de otros testigos».

El magistrado presidente considera que la aportación de los testigos protegidos 1 y 2 fue esencial. El segundo identificó por dos veces a Tellechea Larralde como la persona que acuchilló a la víctima. También entiende básico el testimonio de la hermanastra del autor del crimen (manifestó lo contrario de lo que había dicho el acusado en varias fases del interrogatorio), el de una amiga de la familia Larralde (buscó abogados en Madrid la tarde del domingo del crimen pero no supo explicar para qué) y el de un varón que envió un mensaje por Tuenti a un amigo suyo dando todo tipo de detalles.

La principal coartada de la defensa fue desmontada «por la propia víctima», refiere la sentencia. Sostenía el abogado de Larralde que las imágenes del pub demostraban que había entrado en el pub a las 2.35 horas y no salió hasta las 3.30,cuando el crimen se había cometido a las 2.55. El fallecido aparecía en las imágenes entrando al pub a las 3,24 porque esa noche se produjo el cambio a horario de invierno y el sistema de grabación no había modificado el horario».

«Por ello, resulta que dicha grabación, lejos de ser la coartada perfecta para José Ignacio, finalmente ha devenido a acreditar al menos dos hechos ciertamente desfavorables para él: de un lado, que no dijo la verdad en fase de instrucción cuando manifestó que en el pub entraron cuatro amigos juntos, puesto que en dicha grabación se observa que Manso Izquierdo llegó más tarde y, de otro, sitúa al acusado media hora antes a escasos 15 metros de donde se produce la agresión desconociéndose cuando abandonó dicho bar».

tracking