LEÓN EXPORTA ALTRUISMO Y CONSEJOS CONTRA EL ACOSO
En hindú también existe la palabra no
Un guardia civil y un policía local de León regresan de la India tras impartir durante dos semanas cursos especiales para posibles víctimas de violencia de género: «Ha sido una experiencia única para los dos»

Las mujeres y los niños que asistían al curso escuchan las explicaciones de José Luis Zorita en uno de los primeros días. DL
miguel ángel zamora | león
José Luis y Juan Carlos Zorita, dos agentes leoneses de la Guardia Civil y la Policía Local, acaban de regresar de la India, donde han impartido cursillos destinados a población susceptible de ser víctima de violencia de género y abusos sexuales.
«Si en España el principal problema escolar es el bullying, en esta parte del mundo el más habitual es de los abusos sexuales», relatan a su regreso.
La experiencia se desarrolló en Jaypur, una ciudad de 3,5 millones de habitantes. «No tiene nada que ver con lo que conocemos, la cultura es diferente, la temperatura es de 40 grados y tomar dos capuchinos te cuesta 20 euros», bromean.
En el orfanato, 30 niños muestran todo su cariño con los dos españoles «sin conocernos de nada. Nos impresionó mucho». Los hay de entre tres y dieciséis años. «Hubo que replantearse las clases porque el sentido era completamente diferente».
«El proyecto les ha parecido algo muy novedoso, puesto que en realidad no eran conscientes de que se estaban defendiendo de una agresión. Nunca habían vivido una cosa igual y es algo que te impresiona mucho. Es terrible darte cuenta de que en este país, las familias todavía eligen para su hijos varones las mujeres que consideran que les convienen más. La mujer se ve sumida de tal forma en la relación de matrimonio que queda condenada a tener un papel secundario en la sociedad para toda la vida», destacan los agentes.
30 GRADOS DE NOCHE
A la hora de echar la vista atrás la satisfacción impera en la labor de los dos agentes «pero las tareas de adaptación fueron muy duras. La temperatura no baja de 30 grados por la noche, el papel de la mujer en la India es el que es a pesar de que se trata de una potencia mundial, y aún así hemos podido darles diez clases básicas que se han convertido en verdaderas experiencias para ellos también». Los más agradecidos fueron los pequeños: «Son incombustibles, no se cansaban nunca y siempre querían que siguiéramos haciendo trabajos de defensa personal, les ha llamado mucho la atención», explican los dos responsables de la iniciativa.
Las edades de los menores oscilaban entre los seis y los dieciséis años. «Casi todos procedían de orfanatos», comentan con cierta amargura. «Hemos bajado bastante de peso, que no nos ha venido mal, pero todo se ha debido a la experiencia que hemos vivido y a las condiciones en las que hemos trabajado», explican. «Lo que sí quieren es que volvamos el año que viene pero tratando de que se impliquen más sus autoridades locales y de que sea una cosa más extendida a nivel institucional. Queremos impartirlo no solamente a las mujeres sino también a los miembros de su Policía. La duda que tenemos es si se podrá sostener económicamente la iniciativa, porque esta vez hemos tenido que pagarlo nosotros de nuestro propio bolsillo y solicitar vacaciones en nuestros trabajos para poder desplazarnos», explican.
Los expedicionarios agradecen el apoyo de la Guardia Civil, la Policía Local, la Asociación Unificada de Guardias Civiles y de las familias de ambos que han hecho que la experiencia se trata de una actividad única. Lo hacen extensivo a la Federación Madrileña de Lucha y ala Asociación para la Prevención del Acoso Escolar, que ha colaborado en la iniciativa.