Una nueva oportunidad para las empresas
En el mercado existen una infinidad de proveedores para registrar un dominio. En un primer momento cualquiera podría valer, pero como casi en todas las cosas, lo barato puede salir caro.
Siempre hay que leer las condiciones del contrato que se vaya a firmar para la compra y alojamiento del dominio y sus consecuencias, como la permanencia del dominio, los servicios disponibles y costes de renovación. También hay que tener cuidado cuando se compra en proveedores de dominios extranjeros, ya que el servicio de atención al cliente puede no estar disponible en castellano y resulte difícil establecer una conversación.
En la factura de registro de un dominio, los proveedores suelen incluir los costes como tal del dominio, dependiendo de la extensión y del proveedor, los impuestos, que en España esta sujeto al pago del IVA del 21% y los costes de renovación anticipados.
Los dominios deben de renovarse cada cierto tiempo, lo que supone un coste adicional. Si se pasa la fecha de renovación, hay un período de gracia de unas pocas semanas desde la fecha de caducidad, durante el cual queda bloqueado para que nadie lo pueda comprar y el legítimo dueño lo pueda recuperar.