De hospicio a cajón de sastre de servicios provinciales
La institución provincial construyó allí un hospicio, tal y como demandaba Sierra Pambley, el centro estuvo abierto hasta 1991. Por razones operativas, una parte de esos terrenos están destinados al Parque móvil y los pabellones que ocupaba el hospicio han albergado desde su cierre varios servicios. Uno de ellos alberga ahora a áreas de atención de Aspace y Aspaym y en otro hay espacios educativos destinados al módulo de FP Hostelería. También en el complejo San Cayetano se encuentra el Criele, una residencia para niños del área rural con centros educativos muy alejados de sus pueblos.
La Diputación cree que todos estos servicios mencionados cumplen los fines sociales a los que Sierra Pambley se refería en su contrato de venta. Sin embargo, la Fundación estima que el traslado allí de servicios administrativos provinciales desde el Torreón o el propio Palacio —en la época de Isabel Carrasco— o el Parque Móvil no cumplen las características de fines sociales y demanda una indemnización a las arcas del Palacio de los Guzmanes.
Las negociaciones siguen abiertas, aunque llegar a un acuerdo parece de momento complejo teniendo en cuenta las diferencias económicas entre las partes.
Durante años la Diputación mantuvo un convenio con Sierra Pambley a través del que la Fundación percibía una cantidad al año, aunque Isabel Carrasco optó por zanjar este acuerdo.