LEÓN ■ TECNOLOGÍAS
Telefónica buscar salvar parte de las 67 cabinas de León y las 195 de la provincia
La compañía reconvierte en Andalucía las primeras en puntos de atención turística y recargadores de móviles

Una cabina telefónica en la plaza de Santo Domingo.
m.c.c. / efe | león
Telefónica busca una nueva vida para sus cabinas, hoy convertidas en blanco del vandalismo y obsoletas desde hace tiempo por los nuevos tiempos impuestos por la telefonía móvil.
En León capital, según fuentes de la compañía, resisten aún 67 cabinas frente a las 43 que por Ley deberían existir. En total, en la provincia son 195, según las mismas fuentes.
De momento no hay planes para León a corto plazo, aunque sí conversaciones con las autoridades locales de varias localidades de la provincia para dar una nueva vida a parte de esa estampa urbana que durante décadas se convirtió en un compañero imprescindible para comunicarse con los demás.
Ese cambio, de pasar de ser obsoletas y estar a punto de ser arrancadas de la fisonomía urbana, a buscar una nueva vida para estas instalaciones, se ha traducido ya en un primer paso en Andalucía, donde se han adaptado las primeras. Telefónica y una pequeña empresa de emprendedores, la startup iUrban, están transformando las tradicionales cabinas telefónicas en oficinas turísticas portátiles que sirven también, paradojas de la vida, como puntos de recarga del móvil.
De momento, hay 7 operativas, pero la previsión de la compañía es que la idea se expanda por toda España. El pasado mes de junio, Telefónica absorbió su filial de cabinas y teléfonos públicos, Telefónica Telecomunicaciones Públicas (TTP), dentro de un plan de simplificación y eficiencia puesto en marcha por la multinacional, según se publicó el Boletín Oficial del Registro Mercantil. Aquel paso fue para muchos, el primer paso de su fin, aunque parece que no va a ser así.
«La noticia es que estamos trabajando en oportunidades comerciales para instalar al menos otras 300 cabinas a nivel nacional», ha explicado esta semana a Efe Javier Lorente Martínez, director de Producto en Telefónica onthespot. De momento, no hay previsiones para León, pero sí conversaciones, insisten desde la compañía.
Esa nueva oportunidad para las populares cabinas, que comenzaron a funcionar en España en 1928, cuando se instaló el primer teléfono público en el Parque de El Retiro de Madrid, es también la historia de un caso de emprendimiento con final feliz.
Así surgió la idea
Hace ya unos tres años que Andrés Martínez, en la actualidad consejero delegado de iUrban, y su socio tuvieron la idea de crear un dispositivo que permitiese cargar el móvil en plena calle para aquellos momentos en los que uno se queda sin batería y no tiene ningún enchufe al alcance. Algo que se ha convertido en todo un tormento para quien lo sufre en la era de las nuevas tecnologías.
Su startup fue acelerada en Andalucía Open Future, el programa de apoyo al emprendimiento impulsado por la Junta de Andalucía y Telefónica, y fue allí donde diseñaron el cargador móvil exterior, con pantalla táctil, que ya tienen patentado y que se puede acoplar a cualquier superficie, sea una farola o una marquesina. «Fueron los de Telefónica los que nos propusieron hacer una prueba en una cabina de teléfono», ha relatado Martínez a la agencia Efe.
Y, fieles a su fe en la «economía circular», los fundadores de iUrban vieron con muy buenos ojos «aprovechar los recursos existentes», que además supone un ahorro de casi un 30 %, porque no hay que romper el suelo ni hacer zapatas.
«Ya teníamos la corriente, la toma de datos... Era tan fácil como quitar un módulo de teléfono, cuyo uso además ha caído mucho la popularización de los móviles, y conectarlo directamente. En vez de que la gente llame, que cargue su móvil», añade.
Las siete cabinas ya renovadas, que permiten también hacerse «selfies», están situadas en Málaga (3), donde «hay un proyecto en ciernes de ampliación a un número mayor», Granada (3) y Sevilla (1), esta última que funciona también como punto WiFi.
«Hay muchos municipios interesados, porque supone tener una oficina de información turística abierta 24 horas al día a muy bajo coste. La instalación es mínima. Instalamos en 10 minutos», explica el emprendedor en declaraciones a la citada agencia.
Telefónica quiere ser cauta con respecto al plan de expansión, aclaran fuentes de la compañía a este periódico, aunque insisten en que a medio plazo muchas de ellas, sobre todo las urbanas instaladas en las mejores zonas de la ciudad y de otras localidades leonesas importantes, en este caso, tendrán una nueva vida adaptada al siglo XXI.
Desde que se puso en marcha el proyecto con esta empresa andaluza, los resultados son esperanzadores. En otras palabras, que hay negocio en su adaptación. Los datos de uso son muy alentadores: «El uso se dispara a las 7 de la tarde, cuando suelen cerrar las oficinas de información turística. Por ciudad, tenemos casi 500 cargas al día», señala el portavoz iUrban.
Porque la posibilidad de cargar el móvil es el auténtico «gancho». «Cuando te quedas cargando el móvil, estás cautivo una media de 5 minutos delante de la pantalla. Ése es nuestro valor. Ya que estás delante, te pones a mirar y puedes acceder a noticias, la agenda cultural o el callejero del municipio», apunta Martínez.
Las nuevas cabinas cuentan para ello con cargadores universales y antivandalismo. Martínez y Lorente coinciden en que este nuevo uso puede ser no sólo una salida para las cabinas, en vías de extinción después de que su número se haya ido reduciendo, a razón de 5.000 anuales en los últimos años, por la caída del uso, sino incluso una nueva línea de negocio.
«Cuando lo planteamos, no lo hicimos por nostalgia, lógicamente, sino porque hay una posibilidad de generar unos ingresos razonables. No le estamos haciendo ningún favor a iUrban ni a las cabinas. Tenemos aquí una fuente que es coherente con nuestra propuesta de valor», explica Lorente, cuya compañía tendrá que ocuparse, al menos durante este año con posibilidad de ampliarse al siguiente, de prestar el servicio de cabinas.
De las 18.000 cabinas que aún quedan en España, 12.000 ya no son rentables, según fuentes del sector.
Aunque el Gobierno ha obligado a Telefónica a mantener el servicio de cabinas y guías telefónicas hasta 2018, según el Eurobarómetro de 2014, el 88 por ciento de los españoles no las había utilizado en el último año y un 81 por ciento de los ciudadanos encuestados estaba en desacuerdo o muy en desacuerdo con mantenerlas dentro del servicio universal. Pero ahí están. Y parece que por bastante tiempo.

