Un informe externo avala que se reducirá el tránsito viario
No sólo la observación del tráfico en el mes de duración de las obras avala el juicio de que el corte de la avenida de Ordoño II no tendrá incidencia significativa en las calles del entorno. Los responsables de los trabajos manejan un informe externo de un ingeniero leonés, elaborado como trabajo de final de carrera en una universidad norteamericana, que recoge como conclusiones que «la peatonalización es un proyecto viable con la existente infraestructura local». El documento, apoyado en un programa de proyección estadística de datos, abunda en que con la medida «se recupera una de las principales arterias de la ciudad y se somete a la zona a un nuevo impulso» dentro de los «ámbitos turístico, social, de compras y ocio», además de que «se consigue mantener un flujo dinámico y sostenible de vehículos que pueden seguir moviéndose alrededor de la almendra de la capital».
El documento que manejan los técnicos ya desde la concepción del proyecto demuestra con datos que «la nueva redistribución del tráfico seguirá siendo sostenible». El trabajo del joven ingeniero leonés reseña que además se conseguirá «alejar del centro un buen número de vehículos hacia las grandes vías aledañas». Dentro de la argumentación del proyecto de estudio se asienta que el 45% del tráfico rodado que previamente circulaba por Ordoño II lo hace como artería de paso hacia otro destino alternativo, con lo que se desviará por viales más alejados. El resto se trasladará a las avenidas cercanas, como República Argentina, Paseo de la Condesa o Gran Vía de San Marcos; todas con capacidad suficiente para no atascarse.