LEÓN ■ ARTE EN LAS AULAS
Pinceles para aprender de arte en las paredes
Los alumnos del Ponce de León están decorando sus clases con cuadros de Magrit, Frida Kahlo, Mondrian o Gauguin en un proyecto en el que a través del arte profundizan en otros conceptos del currículo educativo

Los pequeños de tercer trabajando a Mondrian. F. OTERO PERANDONES
En el colegio Ponce de León sólo hace falta una buena excusa para que los profesores y los alumnos se pongan manos a la obra. En esta ocasión ha sido el estado de las paredes de las aulas. A la espera de que el Ayuntamiento de León acuda a darles una mano de pintura, el colegio ha decidido tomar los pinceles y ampliar los conocimientos de Arte. Los maestros han pasado a las paredes con un proyector algunos cuadros de pintores como Magrit, Gauguin, Frida Kahlo, Mondrian, Picasso, Dalí, Juan Gris o Arcimboldo y ahora los pequeños, en sus clases de arte o en los huecos que les quedan de otras asignaturas, se dedican a investigar sobre los autores, su época o los cuadros que cuidadosamente con sus pinceles van pintando como verdaderos artistas. El proyecto concluirá, el próximo curso, cuando los alumnos, de Infantil a sexto de Primaria, deberán explicar, como si fueran los guías de un museo, los cuadros en los que han trabajado, no sólo a sus familias o al resto de sus compañeros, a todo el mundo que quiera acercarse, incluso otros colegios, porque el Ponce de León está abierto a todos.
«Dalí explica las cosas sin sentido y a veces se inspira en el queso Camembert», dice Aitor Martínez de tercero pintando los relojes blandos. Para Alba, Marina, Gala y Sia, Magrit «es muy famoso» y quien se esconde tras la manzana en su cuadro más conocido es su propio hijo. Sara destaca que Tarsila Amaral está «muy unida a su país» ya que los pies de sus figuras son muy grandes y sólo usa los colores de la bandera brasileña. En sexto, los alumnos señalan que Gris y Picasso «tuvieron que irse de España por la guerra civil» y que al malagueño «le gustaba dar perspectiva para que sus cuadros, aunque las figuran estén de perfil, se puedan ver desde todas partes».
«Los profesores de este colegio son jóvenes de cabeza», explica el director del centro, Emilio Zapico, un apasionado de la educación, volcado en la innovación y que es consciente de que los alumnos, «siempre dentro de unas normas, aprenden mejor si se divierten y son protagonistas». Cada curso aprende adaptado a su nivel «y a través del arte pueden trabajar todo el currículo, los alumnos no pierden clase, porque se refuerzan contenidos y los padres muchas veces nos dan sugerencias o vienen a ayudarnos».
«El arte y la música son fundamentales para el desarrollo del niño», incide Zapico, en relación a las escasas horas que se les dedica ahora en el currículos educativo. «Los alumnos son máquinas de absorber y eso requiere mucho esfuerzo, pero merece la pena. Todos los colegios públicos estamos en esta ola», dice el director del colegio, al que la Junta de Castilla y León acaba de reconocer por su plan de calidad con el marchamo de Mejor Experiencia de Calidad.

Además de trasladar las obras a las paredes, los alumnos tienen que investigar y hacer su propia interpretación. F. OTERO PERANDONES