«La ofrenda vale lo que un adoquín de Ordoño II»
«El milagro de la lluvia llega, una vez más, y para bien o para mal, todo es cosa de San Isidoro», advirtió el síndico del Cabildo.
«El Rey se comprometió a cumplir los Decreta y ustedes han de cumplirlo también», espetó al concejal.
Parafraseó una fábula de Esopo en el siglo IV. Dos cabras intentaron cruzar el río por un mismo tronco, hasta que las dos cayeron al agua por su tozudez. A ustedes les va a pasar lo mismo».
La generosidad de los Reyes «contrasta con su actitud. El cirio y la arroba cuestan lo mismo que un adoquín de la calle Ordoño II», aseguró en la frase que mereció la ovación más destacada de la mañana en las intervenciones del Cabildo.
Hubo un guiño a la Capital Española de la Gastronomía 2018: «Nosotros tenemos el caldo con el que maridan los manjares de la capital gastronómica. Están ustedes muy preocupados con el vino y lo único que da dolor de cabeza es el caldo que tiene la cuba».