Ábalos hace suyos los compromisos del PP pero no atiende las reivindicaciones de León
El ministro se enroca en «la continuidad de las inversiones» heredadas sin aclarar los proyectos pendientes o parados.

Javier Alfonso Cendón, Antonio Silván, José Pellitero y Gerardo Álvarez Courel se encaminan, junto con el resto de invitados, a los autobuses que recorrieron el nuevo trazado abierto de la A-60. JESÚS F. SALVADORES
a. Calvo / á. Caballero
| Puente villarente
Nada más llegar a León, el nuevo ministro de Fomento, José Luis Ábalos, paró ayer a tomar un café. Al titular de la cartera de infraestructuras le sirvió para comprobar que «lo primero» que le reclaman «es la reparación del firme de la A-66 desde Benavente»». «Nada más llegar», apostilló para dar relevancia al anuncio de que en los próximos días comenzarán las obras de reparación de la calzada izquierda, ya adjudicadas, y que «antes de final de año» se licitarán los trabajos de la calzada derecha. Nada que no estuviera comprometido e iniciado ya por su predecesor, el popular Íñigo de la Serna. Nada que se saliera del guion heredado. Ni una sola concesión a las reivindicaciones leonesas arrastradas. Más allá del comentario del bar, atendido sin otro mérito que el soporte presupuestario arrastrado del anterior Ejecutivo, el político valenciano despachó ayer el estreno del tramo Puente Villarente-Santas Martas de la A-60 sin aceptar preguntas, ni adquirir compromisos con la provincia leonesa, como el que le reclaman sus propios compañeros para impulsar el polígono ferroviario de Torneros, ni aclarar el futuro de otras actuaciones como la integración de Feve.
Ábalos dejó clara su filosofía al «subrayar» que su ministerio está «decidido a desarrollar una política basada en la continuidad de las inversiones y compromisos adquiridos para procurar una cierta seguridad, certidumbre, en todo lo que el Gobierno de España, en la voz de quien haya sido, haya adquirido». «Lo haremos desde el realismo, sin voluntarismo», reseñó el ministro de Fomento, quien se enrocó en «ser prudente en los plazos porque es tanta la necesidad y las ganas de tener infraestructuras que a veces nos amarramos a la fecha y, a partir de ahí, todo lo demás nos parece traición». «Ese realismo va a ser un principio para conducirnos en el ministerio. La Ley de Presupuestos es una ley y al Gobierno no le toca más que cumplir y hacer cumplir la ley. En ese sentido vamos a procurar cumplirla y ser lo más eficaces posibles para dar satisfacción a todas las expectativas que se han generado», concedió. «Tuvimos una crisis muy fuerte que redujo la obra pública y ahora la presión es muy grande porque hemos tenido una época de pocos recursos. Parece que soy el responsable de todas las demoras históricas», resolvió.
El marco presupuestario guiará no sólo la actuación de mejora del firme de la A-66, entre León y Benavente, sino también el avance de la A-60 que ya dejó planteado el anterior Ejecutivo central. Ábalos repitió la programación que ya había hecho De la Serna, aunque asumida como propia, para comprometer que «este año se adjudicará la redacción de los proyectos de dos tramos más de esta autovía para poder comenzar su redacción lo antes posible: los 11 kilómetros de Villanubla y los 16 kilómetros que hay entre La Mudarra y Medina de Rioseco». Además, expuso que «se iniciará la licitación de la redacción de los proyectos de «Medina de Rioseco-Ceinos de Campos y Ceinos de Campos-Mayorga», que suman «30 kilómetros». «En 2019 impulsaremos la redacción de proyectos de tramos que suman casi 60 kilómetros de autovía entre León y Valladolid», abundó el ministro para resumir el esfuerzo de desarrollo en los 89 kilómetros que quedan por definir, entre Villanubla y Santas Martas, pero que no pasarán del papel. Una vez que las empresas adjudicatarias los redacten, el Gobierno tendrá que licitar la obra, aunque ni la referencia ni los plazos aparecieron en el discurso, vacío de compromisos que no estuvieran ya de forma previa.
El titular de Fomento engordó el discurso con otros proyectos de la comunidad, aunque ajenos a León. Ábalos citó que «hay 11 autovías con actuaciones en Castilla y León, cuyas obras suman inversión de más de 470 millones de euros», y se detuvo en especial en «la A-11 va a ser un gran eje vertebrador en esta comunidad para recorrerla de oeste a este y de este a oeste». En esta infraestructura, detalló que se podrán poner en servicio dos tramos el año que viene si no hay contratiempos: La Mallona- Venta Nueva y el enlace de Santiuste-Variante del Burgo de Osma, que supondrán 15 kilómetros más». Además, apuntó que «en Burgos se adjudicarán las obras de rehabilitación del firme de la BU-30 y la A-1 autovía del Norte este mismo año», a la vez que «en Palencia comenzaren las obras de la A-67, la autovía de la Meseta, antes de que finalice el ejercicio».