La Diputación aprueba un plan económico hasta 2020 que refleja la “sólida situación” de la institución
La institución apoya la petición de declaración de zona catastrófica para los municipios del sur de la provincia afectados por las tormentas

El presidente de la Diputación, en una imagen de archivo, durante u pleno ordinario de la institución.
La Diputación de León dio hoy el visto bueno, en pleno ordinario, a la propuesta de aprobación del Plan Económico-financiero 2018-2020 que, según destacó el presidente Juan Martínez Majo, es un reflejo de la “sólida situación” económica de la institución, que cuenta con un remanente remanente líquido de terorería a 31 de ciciembre de 2017 que supera los 134 millones.
Además, los pagos que se harán en el mes de septiembre permitirán que en el último trimestre de este año la Diputación no tenga deuda pendiente de amortización. El superávit financiero supera los 11 millones y, en conjunto, la situación de las arcas provinciales y el plan hoy aprobado, según el portavoz del equipo de gobierno del PP, Francisco Castañón, “nos da una tranquilidad absoluta”.
Cabe recordar que la Dirección General de Tributos y Financiación Autonómica de la Consejería de Economía y Hacienda dio el visto bueno al incremento del techo de gasto de la Diputación de León, que superó el límite establecido, lo que permitió dar vía libre a una inversión de 48,5 millones en obras a realizar en todos los municipios de menos de 20.000 habitantes.
En la misma sesión se expresó el apoyo de la institución a la moción promovida por el diputado de UPL, Matías Llorente, para reclamar la declaración de zona catastrófica para los municipios del sur de la provincia afectados por la lluvia y el granizo de las tormentas registradas este verano.
Cambios
El alcalde de Villarejo de Órbigo, Joaquín Llamas, expulsado del partido por su implicación en la Operación Enredadera, mostró su rechazo a la decisión tomada por el PSOE de sacarlo del grupo socialista en la institución, criticó que no se lo comunicasen personalmente, y defendió su permanencia en la misma en base a su “compromiso público e inquebrantable con la provincia”, además de manifestar su disposición hacia los alcaldes y ciudadanos desde su nueva condición de diputado no adscrito.
El portavoz del PSOE, José Pellitero, expuso que la medida responde al cumplimiento de las reglas y los estatutos del partido, que deben cumplirse en cualquier caso y remató su intervención con un “lo siento, compañero” después de señalar que la situación que vive Llamas no se la desea a nadie.
Por su parte, el diputado de Ciudadanos, Juan Carlos Fernández, quien permanece pendiente de la resolución definitiva del partido, que determinó su expulsión por su implicaciñón en la Operación Enredadera y resuelve estos días el recurso presentado por el también concejal de San Andrés del Rabanedo, no contó hoy con la habitual presencia del asesor del grupo, Sadat Maraña, que ayer fue destituído por el presidente de la Diputación.