FERNANDO REY CONSEJERO DE EDUCACIÓN

Todo el sistema educativo va a ser bilingüe, de una manera u otra»

Fernando Rey, durante la entrevista. MIRIAM CHACÓN

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

l. m. t. / j. b. i. | redacción

Fernando Rey afronta su último año de mandato en un cargo que no aspira a mantener como ya ha anunciado. Con la mochila cargada de ilusión y el poso que le confiere una dilatada etapa docente que retomará en la Cátedra de Derecho Constitucional de la Universidad de Valladolid, avanza que su departamento redoblará esfuerzos para que todos los centros sean bilingües o plurilingues y que todos cuenten con un plan de mejora y perfeccionamiento del inglés, potenciando los departamentos de idiomas. Ante la falta de un pacto educativo, lamenta que la educación siga utilizándose con fines electoralistas, y reivindica un mejor reparto de competencias entre Ministerio y autonomías.

—¿Qué impide que se fragüe un pacto por la educación?

—Existe un cortoplacismo claro y los partidos utilizan la educación con fines electorales y, en general, los responsables del tema educativo no son los que tienen mayor peso político y no son muchos. La forma autonómica no ayuda nada: uno de los grandes problemas educativos de este país es la diferencia de resultados y las dos o tres Españas educativas que hay. Eso no se aborda porque las comunidades que no obtienen buenos niveles, los obvian y los ocultan y tampoco el Ministerio ejerce un papel de impulsor o coordinador. El reparto de competencias entre el Ministerio y las comunidades es manifiestamente mejorable… Hay otro factor que es el estatuto del profesorado, hay cosas por hacer pero no todo lo que mejora sus condiciones, mejora la educación. En la universidad, algunos avances requieren comprimir la zona de confort de los docentes. Sin embargo, el populismo educativo es extender derechos, mejoras… pero esto no siempre mejora la calidad. Esto sería como dejar que la ley de caza la redactaran los conejos.

—¿La arquitectura de las competencias es aceptable?

—Hay que cambiarla, claro, pero es aceptable en el sentido de que la misma ley estatal permite que haya 17 sistemas diferentes, pero no está bien ajustada. Respecto a las universidades vengo diciendo que la competencia debería ser fundamentalmente estatal, mientras que en la FP las comunidades deberíamos tener mucha más capacidad de intervenir para flexibilizar el sistema. Cuando alguien habla de recentralizar algunas cosas hay que tener muchísimo cuidado: a veces el legislador estatal legisla para Madrid, o más concretamente, para el anillo interior de la M-30, y resulta que este país es muy largo y muy ancho y resulta que también hay zonas rurales o con muchas minorías. Asimismo, en materia de becas, las comunidades deberíamos gestionarlas aunque el Estado determine las cantidades de las que se dispone.

—¿Revertirá el aumento de la jornada lectiva de los docentes y también el número de alumnos por aula?

—Ya lo estamos viendo en el caso de las horas de clase para los docentes, aunque sobre la ratio de alumnado nosotros no lo aplicamos ya que aquí no hacía falta. No obstante hay que mejorar el sistema de sustituciones y tenemos que reducir el horario, pero pasar de 20 a 18 horas en clase en Secundaria nos cuesta 60 millones de euros más al año de presupuesto. Debemos ser conscientes de que tenemos el mejor sistema educativo del mundo pero nuestros profesores de la pública son los que comparativamente tienen peor remuneración.

—En el ámbito de los docentes, ¿no se pueden evitar situaciones como la de incertidumbre de los interinos y las oposiciones?

—Fue una oposición masiva con 13.385 aspirantes para 1.200 plazas y se ha desarrollado en dos meses en 54 especialidades y seis cuerpos docentes distintos y hay 42.000 solicitudes para interinidades. Ya hemos pedido disculpas por que se trata de un proceso complejísimo y la informática como siempre nos ha dejado tirados, eso ha generado el problema y hemos tratado de subsanarlas. Puede que alguna no esté cubierta ya que se trate de una especialidad complicada o exista algún destino al que alguien no quiera ir, pero en pocos días todo se solucionará.

—¿Comparte la idea del MIR educativo?

—Sin duda, se ha planteado. Ya que llevamos tres años trabajando en muchos temas del pacto educativo y uno de ellos es el ingreso en la carrera docente ya sea el MIR u otra fórmula. No solo hay que repensar cómo uno entra a ser profesor. Se podría llegar a un consenso por que el sistema que tenemos no satisface a nadie. Por poner un ejemplo, los temarios de oposición no los hemos cambiado desde 2001 y hay cosas que se estudian que han sido derogadas.

—¿Es bueno para el aprendizaje y para el aprendizaje integral de los alumnos del medio rural que haya colegios con hasta tres alumnos?

—La verdad es que se trata de escuelas conectadas con pueblos de al lado que al final juntan más alumnos y hacen actividades entre ellos y no están tan aisladas. Los centros agrupados rurales hacen cosas muy creativas y suele haber un profesorado joven, con mucho entusiasmo, que actúa de forma itinerante y los alumnos rurales al final cuenta con un buen servicio educativo.

—¿Cómo está debate de la Ebau única?

—Mi objetivo es que este tema se pueda decidir en una mesa de trabajo de la actual ministra con los consejeros y que todos vean que el actual sistema de evaluación de acceso a la universidad no es justo. Un acuerdo de PP, PSOE y Ciudadanos podría imponer la Ebau única.

—¿En qué se va a concretar la reorientación del programa de bilingüismo?

—La sección bilingüe es para ayudarles a mejorar la comunicación, la comprensión oral, la escrita y la familiaridad con el idioma. Esto es lo que nos dice el informe, que quienes están allí tienen un nivel sensiblemente superior a quienes no están. Lo que sí hemos notado es que hay que elevar el nivel del profesorado que imparte idiomas, ya que un B2 no es suficiente y hace falta un C1. Nuestra idea es a los nuevos profesores pedirles el C1 y a los que ya están ponerles un plazo para que lo tengan. Vamos a sacar la normativa este año con medidas ya, como implantar en el curso 2019-2020 el bilingüismo en enseñanza infantil, aumentar los recursos complementarios con más auxiliares de idiomas, lo que conlleva más inversión. Pero también vamos a hacer que todos los centros sean bilingües o plurilingues y que todos cuenten con un plan de mejora y perfeccionamiento del inglés, potenciando los departamentos de idiomas. Todo el sistema educativo va a ser bilingüe, de una manera u otra. Eso es lo que estamos negociando con los sindicatos y con el Consejo Escolar. Pero hay un consejo fundamental para los padres y es que vean las películas de la televisión en inglés. Eso eleva la enormemente la comprensión.

—¿En qué se va a concretar el Plan 2030 para evitar la segregación escolar por razones de vulnerabilidad socioeducativa?

Cargando contenidos...

—Tenemos una veintena de centros de Primaria e Infantil donde solo hay alumnado de etnia gitana o imnigrantes y otros 80 que tienen un número muy elevado de minorías étnicas, donde los resultados académicos obtenidos son pobres. Los estudiantes a duras penas acaban Primaria. Pueden estar en esta situación unos 8.000 escolares que desde muy corta edad se les cierran las posibilidades laborales y de oportunidades de futuro. Básicamente se va poner a un grupo de profesores que quieran estar en esos colegios, expertos en el tratamiento de la diversidad de los colegios, innovadores en su especialidad, que quieren desarrollar un trabajo y a los que se les va a reconocer de una manera especial y se les dotará de todos los métodos digitales posibles para que estén a la vanguardia. También se va a favorecer que estos escolares de minorías étnicas tengan posibilidades de hacer intercambios en el extranjero, salir de excursiones, trabajar con las familias y se va a intentar distribuir a los estudiantes de minorías étnicas de forma equitativa para que no acaben la mayoría en pocos colegios. A partir de un porcentaje en el mismo centro intentaremos cerrar la matrícula para no formar un colegio segregado.