León cerrará la revisión de 5.800 edificios con más de 8 M€ de inversión en obras
El municipio completa este año la primera ronda de la Inspección Técnica de Edificaciones impulsada en 2008.

El casco histórico tiene un buen número de edificios que pasarán revisión en 2019. RAMIRO
álvaro caballero | león
La apuesta convirtió a León en ciudad pionera en el fomento de la conservación de los edificios hace 10 años, cuando se impulsó la ordenanza municipal. Ahora, a punto de que se complete la primera ronda de la Inspección Técnica de Edificios (ITE, antigua ITC), León cerrará este año la revisión de los 5.799 inmuebles de más de 40 años de antigüedad que se asientan en el municipio. Una media de uno de cada cinco resolvieron el paso de los expertos con un informe desfavorable y la obligación de subsanar las deficiencias detectadas: fallos en las cubiertas, las instalaciones, la impermeabilización o la estructura. En conjunto, más de 1.200 expedientes que, a la espera de que se cierre la contabilidad con el padrón de casas obligadas este año, hace que se haya movido más de ocho millones de euros de inversión en obras durante este tiempo, de acuerdo a los datos trasladados desde los servicios urbanísticos del Ayuntamiento de León.
El movimiento de estos trabajos derivados de las inspecciones obligatorias coincidió con el peor momento vivido por el mercado de la construcción. Sin apenas obras nuevas, los encargos han supuesto al menos un parche para pequeñas y medianas empresas leonesas que han reorientado sus labores hacia la rehabilitación de vivienda. No han sido grandes presupuestos en su mayoría, como se desprende de la documentación aportada para las licencias de obra municipal, pero sí una media de cerca de 6.000 euros por cada intervención para que los técnicos acreditados validaran la subsanación de los defectos detectados en la revisión inicial de las edificaciones.
LISTADO DE DEFICIENCIAS
El listado de actuaciones se elabora a partir de las marcas en rojo que dejan los técnicos en el momento de realizar la inspección. Al margen de grandes defectos estructurales que pueden poner en peligro la edificación, y que incluso han derivado en que los propietarios optaran por promover el expediente de ruina para demolerlos y librarse de la ITE, las labores de conservación se dividen en un amplio abanico. Hay fachadas que cuentan con grietas que deben ser selladas, vigas desplazadas por la falta de consistencia, forjados afectados por la humedad que amenazan a la estructura, cornisas a punto de desprenderse sobre la calle que necesitan ser asentadas, muros de carga movidos que necesitan apuntalarse, chimeneas y barandillas con riesgo de desplome o redes generales de saneamiento, electricidad, fontanería o gas en las que se aprecian deficiencias de seguridad.
El arreglo es obligatorio, toda vez que los técnicos hayan recogido en el informe cuáles son los problemas a arreglar. La ordenanza marca dentro de su articulado que todos los edificios del municipio con más de 40 años deben pasar la inspección el año en el que estén señalados en el padrón correspondiente, cuya factura ronda los 150 euros por vivienda.
No hay opción de librarse, salvo que se acredite que el edificio ha sufrido una reforma integral o que ha pasado una revisión reciente. Si no lo hace, el Ayuntamiento de la capital leonesa puede proceder de forma subsidiaria: contratar a una empresa para que inspeccione el inmueble y, en caso de dictamen desfavorable, ordenar la ejecución de las obras y girar la factura a los propietarios. Como añadido, la normativa establece multas de hasta 3.000 euros para los infractores, aunque desde los servicios urbanísticos del consistorio insisten en que, aunque con retraso en algunos casos, no ha habido problemas en estos diez años. El resultado es una radiografía bastante exacta de la conservación de las edificaciones del municipio.