LA LUCHA POR LAS INFRAESTRUCTURAS
El Mediterráneo gana el pulso social en la pugna por la conexión a Europa
El Levante reivindica en un anuncio de TV la inversión a la que aspira el Corredor Atlántico

Imagen del spot televisivo que reclama el apoyo para el desarrollo del Corredor Mediterráneo. DL
El Corredor Mediterráneo toma una amplia ventaja en la lucha por el tren que defiende para la fachada este del país, pendiente de la misma financiación de la que quiere beber el Corredor Atlántico en su objetivo de sacar del retraso logístico al extremo noroeste peninsular. La ventaja trasciende a las bendiciones políticas, logradas del apoyo manifiesto y explícito del máximo responsable del Ministerio de Fomento, al que aún no han arrancado ni un encuentro los empresarios gallegos, leoneses y asturianos que pelean contra el olvido de este flanco territorial; la inclinación del pulso tiene una connotación social, arrolladora en las últimas semanas, acentuada por una agresiva campaña de publicidad en medios televisivos que ha logrado popularizar la causa por la comunicación de aquella cuenca. De Algeciras a Portbou, el arco mediterráneo se fusiona con el término corredor, que es parte, además, de un lema que luce en las redes sociales bajo la fórmula mágica de la difusión que apadrinan los hashtag. Quiero Corredor es punta de lanza de una expedición en la red que va camino de las cien mil firmas de apoyo, sustento esencial para el objetivo de que la traza que conecta el sur de España con Francia y que discurre paralela a la costa oriental española cuente a partir de la próxima década con la mejor dotación estructural ferroviaria. El mensaje del anuncio de televisión se nutre de arengas y aspiraciones que pueden formar parte del acta constitucional de la plataforma para el desarrollo logístico del Atlántico Noroeste; «Ese tren que esperamos millones de personas», ese tren que no llega», «el tren que permite viajar en la mitad de tiempo y exportar más en menos tiempo». «No te quedes esperando», remata la soflama del spot televisivo que cuenta ya por miles las firmas que aportan un respaldo explícito al proyecto.
El Corredor Mediterráneo se ofrece ya como exponente de desarrollo circular de España, frente al modelo radial. «Para ir a Francia sin tener que pasar por Madrid», resumen en la lista de argumentos los firmantes que ganan día a día para la causa. «Para completar en 2025 el tren que cambiará nuestras vidas» es el lema de cabecera del movimiento social que tiene una réplica exacta entre el propósito que mueve a las organizaciones empresariales de León, Asturias y Galicia. La exposición de motivos que mueven al mediterráneo cuanta con un repaso actualizado de todas las obras que se llevan a acabo en el recorrido, tramo a tramo, desde la frontera con Francia al puerto de Algeciras; con un examen exhaustivo sobre la evolución de las intervenciones en las estructuras que han de dar paso a los trenes de pasajeros y convoyes mercantes; los anchos de vía, el tercer carril, los cambiadores de métricos, los túneles que mejoran la eficiencia. Otro mundo, frente al horizonte que limita al noroeste.
Las dos españas, la vanguardista y la relegada, se van a encontrar en tres años en la misma fuente financiera de la Unión Europea para abrevar sus urgencias logísticas y ambiciones estructurales; el rico mediterráneo, además de la bendición política, acudirá con el aliento social de miles de personas. El noroeste, con el esfuerzo titánico de sus empresarios.