La prevención de la gripe comienza el martes y suma nuevo grupo de riesgo
Sacyl incorpora suero contra el virus B para menores de 64; los mayores siguen con las adyuvadas.

dl | león
La campaña de vacunación contra la gripe de este año empezará el próximo martes 23 de octubre y se extenderá hasta el 14 de diciembre, con la incorporación de un nuevo suero tetravalente cuyo propósito es cubrir todas las posibilidades de circulación del virus B entre la población de hasta 64 años. De este modo se protege al vacunado con cuatro cepas gripales. Para los mayores de 65 años la recomendación se mantiene en los mismos términos, la de tipo adyuvada, que mejora la respuesta inmunitaria.
Así lo anunció ayer el consejero de Sanidad, Antonio Sáéz, que recordó que la vacuna es «universal, gratuita y voluntaria» para las personas que lo tienen recomendado y que tiene como objetivo «reducir la mortalidad y morbilidad asociada a esta enfermedad y el impacto social y sanitario de la gripe en la Comunidad». No obstante, aconsejó solicitar cita previa para recibir la inmunización de forma escalonada. Sáez también informó sobre otro de los cambios recogidos en las recomendaciones de vacunación establecidas por la Comisión de Salud Pública del Sistema Nacional de Salud para la presente campaña, que se refiere a la incorporación de nuevos pacientes al grupo de riesgo sanitario. Se trata de aquellos que padecen enfermedad renal crónica y síndrome nefrótico; hemofilia y trastornos hemorrágicos crónicos, así como receptores de hemoderivados y transfusiones múltiples; fístula de líquido cefalorraquídeo; enfermedad celíaca; enfermedad inflamatoria crónica y personas de cualquier edad institucionalizadas de forma crónica.
Los recomendados
Estos pacientes se suman a un grupo de riesgo sanitario que tiene recomendada la vacunación frente a la gripe y que, con carácter general, se concreta en personas adultas y niños mayores de seis meses que padezcan enfermedades crónicas pulmonares, cardíacas, renales, hepáticas, oncológicas, neuromusculares graves, diabéticos, inmunodeprimidos, etcétera; personas con discapacidad o déficit cognitivo (síndrome de Down, demencias...); niños y adolescentes, de entre seis y dieciocho años, que reciban tratamientos prolongados con ácido acetilsalicílico, por la posibilidad de desarrollar el síndrome de Reye tras la gripe; personas con obesidad mórbida —con índice de masa corporal superior a 40—; y mujeres embarazadas, en cualquier momento del embarazo.
El consejero recordó que la gripe el pasado año fue de «especial virulencia, algo relativamente atípico», y aseguró desconocer la difusión e incidencia del actual. No obstante, y dado que la vacuna es «efectiva como elemento de protección», Sáez hizo un llamamiento, principalmente, a los trabajadores sanitarios.