URBANISMO
León modificará la protección para quitar el andamio de San Pelayo
La fachada de los restos del Praetorium se halla apuntalada desde que se quemó en 2004.

La empresa ya ha tapado los restos arqueológicos de la plaza; al fondo, la fachada. MARCIANO PÉREZ
La fachada no dice ni mucho menos nada de la importancia de lo que se oculta dentro. El solar del número 8 de la plaza de San Pelayo guarda en su interior los restos del Praetorium, la residencia del pretor del campamento romano de la Legio VII, lo que se considera el hallazgo arqueológico más importante de la ciudad junto con los cercanos Principia. Pero por fuera, desde el año 2004, sólo queda un muro agujereado y lleno de grafitis que se sostiene apenas amparado por una gran estructura metálica y de hormigón. No se puede tocar, pese a la imagen de ruina, porque el inmueble figura en el catálogo de edificios protegidos con un nivel de protección III. Aunque no existe razón para esta consideración, ni arquitectónica, ni estética, como admiten los técnicos del Ayuntamiento de León. Ante este panorama, el consistorio ha empezado a moverse para negociar una modificación urbanística que permita eliminar el andamiaje y dejar sólo como cerramiento un muro a la altura de la planta baja, como avanza la concejala de Urbanismo y Medio Ambiente del consistorio, Ana Franco.
Las gestiones llegan 14 años después de que un incendio desencadenara el derribo del interior de la edificación. La casa, que pertenecía al Cabildo desde tiempo inmemorial, se encontraba dentro de un procedimiento de declaración de ruina cuando las llamas la dañaron por completo. Pero el nivel de protección III hizo que el Ayuntamiento de León salvara la fachada con la colocación, con cargo a las cuentas públicas, de los apeos que desde entonces la adornan. El enquistamiento de la situación llegó al retirar los escombros y encontrar en el interior los restos arqueológicos apenas a unos centímetros de la superficie. El hallazgo chocó con la intención del propietario de promover un inmueble con 13 viviendas, locales comerciales y garajes.
La entidad de los restos obligó a que las primeras excavaciones arqueológicas, realizadas en 2004 por la arqueóloga Rocío Fernández Ordás, tuvieran que ser ampliados con una segunda campaña entre 2009 y 2010, comandada por Francisco Herves, después de que la Comisión de Patrimonio de la Junta se negara a darla por cerrada. Desde entonces, las administraciones mantienen su enroque en la defensa de los restos y el promotor en su derecho de hacer valer la propiedad, mientras detrás de la fachada la maleza tapa ya por completo los restos con árboles que crecen incluso por encima del muro y los gatos y la basura arrojada los convierten en un vertedero.
Franco explica que se contactará con el propietario para quitar la protección de la fachada, a la vez que se entablarán las conversaciones para conocer cómo se pueden poner en valor los restos arqueológicos del solar, dentro del proyecto previsto para musealizar todo el entorno de San Pelayo y los Principia. El primer paso tras estas conversaciones, como apuntan los técnicos, pasa por realizar una consulta a la Junta con el fin de que Patrimonio diga cómo se puede hacer la modificación urbanística. Si hay entendimiento entre las partes, auguran, podría resolverse en apenas 8 meses para después quitar los andamios y dejar un muro de cerramiento de planta baja. Ahora que se reurbaniza toda la plaza, la solución acabaría con un problema que los vecinos han reiterado durante años.