«Menos prometer y más hacer» pide Julio Álvarez a los políticos
Suárez-Quiñones, consejero de Fomento, el alcalde Antonio Silván y Julio Álvarez. JESÚS F. SALVADORES
El presidente del Círculo Empresarial Leonés, Julio Álvarez, exigió a la clase política más hechos y menos promesas: «Ante el gran peligro de España que es el envejecimiento, no estamos haciendo casi nada y tal vez no
podamos soportar la carga social que se avecina. Por eso hay algo que quiero pedir a los representantes políticos aquí presentes y también a los que no están: No nos prometan nada, ¡hagan!».
Álvarez pidió disculpas por cambiar la costumbre de celebrar la gala en viernes y la justificó en la colaboración con las instituciones, para no ensombrecer el concierto de Eutherpe en la víspera.
Fue contundente en su mensaje el presidente del CEL: «No voy a enarbolar un discurso triunfalista sobre la situación económica y social de León, pero tampoco voy a caer en el desánimo y la frustración porque va contra mis principios como empresario. Estamos obligados a sacar lo mejor de nosotros mismos y a esperar lo mejor de los demás, por eso, mantengo el optimismo y la esperanza en nuestra capacidad para cambiar lo que está mal y mejorar lo que va medianamente bien. Quedarse quietos no es una opción».
MÁS SEGURIDAD JURÍDICA
En la misma línea fueron sus siguientes argumentos. «Necesitamos reformas de calado, empezando, si quieren por la reforma fiscal, pero no para subir impuestos a las pymes y a los autónomos. Reforma del sistema educativo, de la administración de Justicia, del sistema de pensiones de las administraciones públicas, y un largo etcétera de reformas… Por supuesto, las empresas debemos pagar lo que nos toque, cumplir con la Hacienda común pero también exigir lo que es justo, y lo primero y fundamental es la seguridad jurídica, condición básica que creo está en entredicho en el momento actual y que perjudica la salud económica de todo el país», aseguró.
Hubo tiempo también para la reflexión interna: «Una de las primeras cosas que tenemos que hacer como empresarios y como personas es autocrítica. Parece que tenemos alergia al cambio cuando vivimos en procesos de cambio constantes. Las cosas que creemos inamovibles, resulta que no lo son. Si nos atrevemos a hacer cambios quizá mejore nuestra suerte».
Advirtió finalmente: «Es necesario un nuevo tipo de liderazgo para afrontar con éxito los nuevos desafíos. Conseguir empresas más ágiles y líderes más rápidos».