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Unicaja y el asturiano Liberbank quieren fusionarse
La integración daría como resultado la sexta entidad por activos en España, con casi 96.000 millones de euros.

Liberbank (formada por Cajastur, Caja de Extremadura, Caja Castilla La Mancha y Caja Cantabria) y Unicaja, formada por el Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Ronda, Cádiz, Almería, Málaga, Antequera y Jaén, han confirmado a la CNV contactos para la fusió
Unicaja Banco comunicó hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la existencia de “contactos preliminares con Liberbank para una posible operación corporativa, sin haber adoptado al respecto ninguna decisión.
La entidad señaló en el comunicado a la CNMV que “de forma regular analiza potenciales oportunidades de inversión u operaciones corporativas que pudieran resultar de interés para todos sus accionistas”.
La integración daría como resultado la sexta entidad por activos en España, con casi 96.000 millones de euros.
Liberbank es un banco español constituido en 2011 mediante un Sistema Institucional de Protección por Cajastur, Caja de Extremadura, Caja Castilla-La Mancha y Caja Cantabria, al que aportaron los activos y pasivos del negocio bancario de cada caja de ahorros.
El Banco de España dice que las entidades "saben el reto al que se enfrentan" en relación a fusiones como la de Unicaja y Liberbank
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, indicó hoy que las entidades "saben el reto al que se enfrentan" y "ellas son las que tienen que tomar las decisiones de gestión" para cumplir con los requerimientos regulatorios, al ser cuestionado sobre las potenciales fusiones entre bancos medianos.
Hernández de Cos, que participaba en el '14 Encuentro del Sector Bancario' del IESE y EY, evitó eludirse de forma directa a las conversaciones para una integración confirmadas hoy por Unicaja y Liberbank.
Sin embargó, sí incidió en que "vienen requerimientos regulatorios" que deben "cumplir sí o sí" todas las entidades, por lo que están obligadas a tomar decisiones encaminadas a una misión, que durante su discurso detalló que pasa por acelerar la reducción de los activos improductivos y reforzar el aún insuficiente capital.
A preguntas sobre los avisos sobre una posible burbuja inmobiliaria, el gobernador descartó su existencia y abogó por lanzar en esta materia un mensaje de tranquilidad sobre lo que está ocurriendo en el sector.
Reconoció que los precios han subido pero se mantienen en cotas "todavía por debajo de los máximos alcanzados" en la crisis, y descartó que hay indicios de burbuja en otros dos indicadores: el peso de la construcción en la economía y el crecimiento del crédito.
En este sentido, indicó que el sector constructor está en valores del cinco por ciento del valor añadido de la economía, frente al 12 por ciento que llegó a alcanzar antes de estallar la burbuja y que más que duplicaba al cinco por ciento de otros países desarrollados.
En cuanto al crédito, refirió que el stock financiado continúa cayendo y las empresas han reducido su endeudamiento en una cuantía equivalente al 40 por ciento del PIB, mientras que en las familias ha disminuído el crédito en el equivalente al 20 por ciento del PIB. "Ahí no observamos ningún tipo de indicio", declaró.
En todo caso, manifestó que el Banco de España "sigue con especial atención" lo que ocurre en el sector y que pronto dispondrá de herramientas para poder "paliar" la creación de una potencial burbuja, ya que recibirá útiles para limitar la financiación coincidiendo con la creación de la futura autoridad macroprudencial.