JOSÉ ANTONIO DIEZ | CANDIDATO DEL PSOE A LA ALCALDÍA DE LEÓN
«El 90% de León quiere cambio y sólo puede venir de la mano del PSOE»
Segundo asalto. Lo repite con insistencia como el verbo principal casi de una de cada dos frases. «Creo», recalca José Antonio Diez (León, 1968) como si fuera un mantra. Cree, subraya con fe, que será la fuerza más votada en mayo y, desde este convencimiento, lanza un pacto a todos los partidos políticos para que se deje gobernar a la formación más respaldada, sea cual sea, y que de esta forma pueda «gobernar de una manera más flexible». En su programa, avanza, habrá una gran apuesta por un modelo diferente de movilidad que reduzca el uso del coche. Tiene sus creencias muy claras..
ramiro
—¿Por qué una segunda vez como cabeza de lista?
—Por una decisión personal, porque me encuentro en un momento excepcional desde todos los puntos de vista; por el respaldo y apoyo familiar, fundamental para lanzarte de nuevo a esta a esta andadura; y por el respaldo de la Agrupación Municipal de León. Se reúnen las tres condiciones.
—En 2015 con usted fue la bajada a 10 a 8 concejales. ¿Cómo puede revertir esa situación?
—En 2015 es de los más bajos, pero no es ni mucho menos el peor resultado del partido en la ciudad. Tampoco hay que dejar de valorar que el Partido Socialista tuvo que competir con nuevos partidos, fundamentalmente a su izquierda y que ocasionaron una fragmentación del voto; algo similar a lo que le va a pasar en este mandato a la derecha, que va a tener una mayor fragmentación. Cuando digo un buen resultado lo digo porque estuvo entre los 12 o 14 mejores resultados en porcentaje de voto de las capitales de provincia. La ciudad de León obtuvo un buen resultado para el Partido Socialista. No somos conformistas, porque siempre salimos a ganar. Somos un partido de gobierno, no somos un partido que estemos para apoyar o para intentar que otros gobiernen. Salimos a ganar y vamos a ganar.
—¿Cómo ve el fraccionamiento en la izquierda?
—Las dos formaciones que se presentaron como agrupaciones de electores van a verse transformadas. Existe la posibilidad de que puedan concurrir de una manera unida y van a concurrir con una marca. Lo que deben valorar los ciudadanos es que León necesita un cambio y ese cambio solamente puede venir de la mano del Partido Socialista. Yo apeló a que el voto progresista, de izquierdas, de centro izquierda y cualquier otro tipo de voto que se vea representado en el proyecto que yo lidero debe decantarse hacia el PSOE. Creo que estos partidos como León Despierta y León en Común, que obtuvieron 10.000 votos, los ciudadanos deberán valorar cuál ha sido su gestión y lo que han hecho en este mandato. Sigo insistiendo en que el 90% de los leoneses quiere cambio y ese cambio tienen que venir representado, sin lugar a dudas, por el PSOE.
—A la derecha, ¿cómo le influirá la entrada de Vox?
—Vamos a ver si llegan porque llevan 4 días y ya están con una gestora. Para aquellos que tenemos condiciones profundamente democráticas y que defendemos este país como ha sido concebido en los últimos 40 años, la irrupción de una fuerza de ultraderecha, que está bastante penalizada en Europa, no es una gran noticia. La ultraderecha, cuyo voto de extrema derecha se encontraba representado en PP y Cs, ahora tendrán un propio bastión donde verse representada. Por lo tanto a quien va a afectar de una manera importante va a ser al PP y Cs. Si seguimos haciendo una campaña a Vox como la que se está haciendo, porque sin tener un partido que haya demostrado nada tiene más horas de telediarios y periódicos que casi el Gobierno, al final acabarán teniendo representación prácticamente en todas las instituciones. Eso luego veremos en qué desemboca a la hora de gobernar o poder gestionar en este caso el Ayuntamiento de la ciudad.
—Esta crítica a Vox entiendo que lo descarta como socio de gobierno.
—Hablaba desde un punto de vista genérico o nacional
—Hable desde el municipal.
—Desde el punto de vista municipal es una lástima que en los ayuntamientos haya que votar a partidos y no a personas. No cabe duda de que hay personas de gran valía, capacidad, con proyectos, con buenas ideas que pueden estar en cualquier partido. Quiero decir que lo importante no son tanto los partidos políticos, en un ámbito municipal, sino los proyectos, las personas, tener una idea general o aquello con lo que tú quieres sacar adelante y mejorar tu ciudad. Nosotros no legislamos, no hacemos más allá de las ordenanzas municipales, por lo tanto la parte ideológica no tiene ese gran peso que tiene en el ámbito legislativo. Es mucho más una cuestión de personas y de compartir ideas y proyectos que de partidos políticos.
—Eso quiere decir que no descarta un pacto con Vox.
—No estoy diciendo exactamente eso. Lo que estoy diciendo es que yo hablaré con todo el mundo. Yo soy partidario de que en un ayuntamiento el sistema de elección del alcalde fuera por doble vuelta: es decir, que las dos más votadas en la primera vuelta concurrieran a una segunda vuelta y fueran los ciudadanos quienes eligieran directamente al alcalde. ¿Por qué? Porque evitaría esos extraños compañeros de cama y, sobre todo, porque la fuerza mayoritaria o que tiene más capacidad de gobernar muchas veces si no encuentra la mayoría absoluta y, dada la fragmentación política, se ve abocada a tener que hacer pactos con distintos partidos que, al final, la experiencia dice que más que sumar, restan. Para mí tiene una ventaja fundamental: si tú eres la lista más votada y hay un acuerdo para que ya puedas ser el alcalde te permite que tengas una mayor capacidad de diálogo con todas las fuerzas políticas. Cuando ya alcanzas un acuerdo de gobierno con una fuerza política, como ha pasado en este último mandato, lo que ha hecho el alcalde es despreciar absolutamente al resto de la oposición. El hecho de que tú seas alcalde con la lista más votada pero que no tengas que llegar a ningún acuerdo para tu investidura te permite gobernar de una manera más flexible; puedes llegar a acuerdos en ciertas materias con unos o con otros. Eso es enriquecer de una manera muy grande la política y en este caso la política municipal.
—¿Cómo sería el pacto?
—Debe ser un pacto que se firme por todas las fuerzas políticas, no es que digamos con soberbia que sólo PP y PSOE. Ese acuerdo facilitaría mucho la gestión política en este Ayuntamiento y cambiaría el modelo, que es muy importante.
—En todo caso habrá una dispersión que complica una mayoría absoluta.
—Eso es inviable.
—Pero usted me va a decir que sale a ganar.
—Claro que voy a salir a ganar y voy a ganar las elecciones, pero evidentemente no con 14 concejales.
—En ese escenario, ¿le puede penalizar ese el perfil duro que ha tenido con Ciudadanos?
—Motivos ha habido para serlo. Ciudadanos no ha sido un partido de la oposición, que yo sepa. Ha sido el partido que durante más de 3 años ha levantado la mano permanentemente a todo aquello que el PP ha propuesto. Cuando las críticas han sido duras hacia Ciudadanos ha sido también porque iniciativas suyas nos han parecido realmente poco positivas para la ciudad. No se pueden desligar de esa crítica dura que he hecho yo al alcalde porque son tan corresponsables como él de lo que se ha hecho. Ha sido una oposición dura pero responsable, en muchas ocasiones con propuestas alternativas que se han hecho desde el grupo socialista porque de verdad consideramos que la gestión de Antonio Silván pasará a la historia como la peor gestión de esta ciudad durante los últimos 40 años de la democracia; nadie lo ha hecho peor que Antonio Silván
—Hace cuatro años decía la misma frase con Emilio Gutiérrez como sujeto.
—Es que lo ha hecho mucho peor. Gutiérrez tenía mayoría absoluta, que te da unos errores o unas ventajas, pero Silván tenía la oportunidad de gestionar de otra manera y no lo ha hecho.
—¿Cuáles han sido los mayores errores de Silván?
—El mayor es que nunca quiso ser alcalde de esta ciudad. Vino como un trampolín para dar el salto donde realmente quería estar, que es en Valladolid. Vino aquí para preparar sus primarias y su asalto a la comunidad autónoma; si hubiera ganado esas primarias estaría ya de presidente de la comunidad autónoma porque Juan Vicente Herrera se habría retirado.
—¿Por dónde empezar a cambiar esta situación? ¿Qué proyectos trae el PSOE en su programa?
—Hay que hacer una ciudad mejor: limpia, amable, justa, solidaria, igualitaria, segura, ordenada, dinámica y viva. Habrá proyectos estrella que entenderá que quizá todavía sea pronto.
—¿Pero por dónde empezará?
—Lo principal es empezar a trabajar en asentar población, en trabajar las políticas de empadronamiento, que es una medida que nosotros llevamos. No sería justo decir que desde el Ayuntamiento se pueden revertir los principales problemas que tiene esta ciudad. Para sacar a esta ciudad de la situación que tienen de letargo, de falta de pulso, de ausencia de futuro, es necesaria la colaboración del resto de administraciones. El Ayuntamiento por sí solo no tiene capacidad para impulsar grandes proyectos que den vida o revitalicen la ciudad. Las grandes inversiones e ideas para esta ciudad tienen que venir de la mano siempre de otras instituciones. No digo que las hagan ellas, pero con otras instituciones. La ciudad de León ha estado siempre muy abandonada por parte de la Junta, que ha tenido siempre un agravio permanente con esta ciudad y ha hecho que tengamos una gran carencia de inversión. La más reciente e importante es la que tiene que ver con el Palacio de Congresos, donde la demora por parte del consejero de Fomento, en aquel momento el señor Silván, ocasionó daños irreversibles al proyecto. Y luego el Gobierno central, que aunque suene mal decirlo parece que sólo se acuerda, unas veces mucho más y otras un poco menos, cuando es el Partido Socialista quien gobierna en Madrid. Recuperar esa colaboración institucional en el Gobierno y la Junta, donde estoy convencido de que va a haber un cambio con la presidencia de Luis Tudanca, que hará que se vea el pulso de un gobierno socialista, es necesario para que León revierta su situación. Hay que estar muy abierto a ser reivindicativo, a llegar a acuerdos con el resto de instituciones para que León vuelva a tener un futuro
—Diga al menos un proyecto.
—A nivel de ciudad, León tiene que buscar una transformación muy importante en todo aquello que tiene que ver en su movilidad. Creo que León tenía un gran proyecto de movilidad, aunque los tiempos cambian y las circunstancias hay que adaptarlas, pero durante estos últimos 8 años no solamente no se ha hecho nada sino que hemos ido hacia atrás. León necesita un planteamiento nuevo sobre todo en aquello que tiene que ver con los servicios públicos, con el transporte público. Tenemos que cambiar la ciudad, mejorar nuestro transporte público de una manera coherente e, incluso, cambiando el modelo de transporte público. Eso conllevará una modernización automática de la ciudad porque eso nos permitirá afrontar nuevas áreas peatonales, nuevas áreas comerciales o de ocio y eso supondrá un cambio en esta ciudad que ahora mismo, para el modelo y para lo pequeñita que es, sigue estando demasiado invadida por el vehículo privado.
—¿Ese cambio de movilidad será recuperar el tranvía?
—No. El tranvía tuvo su momento. Creo que fue un error para esta ciudad. Todas las ciudades modernas y con algún atractivo tienen un tranvía, sobre todo a nivel europeo e, incluso, españolas. No fue posible porque nos encontramos con nula colaboración institucional. La Junta fue uno de los principales boicoteadores de ese proyecto porque parece que le molestaba que León tuviera tranvía y Valladolid no. Pero ya no estamos hablando de ese tipo de proyectos. Estamos hablando de una adecuación del transporte público con una modernidad y un modelo de gestión diferente.
—Avance otros proyectos.
—Hay una parte importante de los proyectos que tienen que ir enfocados a facilitar y ayudar a una parte muy importante de la población, que son las personas mayores. Hay que hacer un esfuerzo con todo aquello que tiene que ver con la atención a nuestros mayores, como centros de respiro, y también con los menores. Si algo tenemos claro es que tenemos que mejorar mucho en esta ciudad la conciliación laboral y familiar. Impulsaremos medidas con entidades públicas y entidades privadas para guarderías, ludotecas en los centros o en muchos lugares para que haya una mayor conciliación. También tenemos pensado crear una fundación para el deporte.
—¿Tener al PSOE en el Gobierno, por ahora, es una baza para su campaña o una rémora?
—No lo veo como que pueda ser una ayuda o una rémora para mí, yo penso en León. Un Gobierno socialista para León es bueno porque siempre lo ha sido. Cuando ha habido gobiernos socialistas en Madrid a León nunca le ha ido mal; siempre ha tenido proyectos, inversiones, aunque es cierto que pueden ser mayores o menores. Cuando el PP ha estado en el Gobierno a León nunca le ha ido bien. Que un gobierno socialista esté Madrid no es bueno para mí, es bueno para León.
—¿Confía en que Feve esté aquí antes de final de año?
—Si el Gobierno puede continuar su gestión y su labor, sí. Sé que tengo el compromiso del ministerio, de Adif, de que la extensión de los trenes y el reglamento están en marcha, al contrario que en la etapa de PP, que absolutamente nada se movió, ni nada se hizo. Confío en mi Gobierno y que cumplan su palabra, como también va a ser una realidad la apertura de la Ciudad del Mayor, que estuvo 7 años bloqueada.
—¿Cuál es el modelo para la integración del AVE con el terreno que queda libre?
—Este es un mini soterramiento, un juguete de soterramiento, que el PP al final nos ha metido aquí en León. Mientras en ciudades como Valladolid se van a invertir 400 millones, aquí lo vamos a arreglar con 25. Es decir, que has soterrado algo, pero no te resuelve gran parte de tus problemas. Salvo los 400 metros de soterramiento, la brecha seguirá existiendo.
—¿Pero qué hacer ahora?
—Hay una parte que va a estar urbanizada. Me consta que Adif también va a adecentar algunos terrenos desde el punto de vista de la estética, como todos estos donde están los tendejones, que se eliminarán. Luego Adif intentará poner en valor los terrenos lo antes posible. Nada de ese terreno es del Ayuntamiento.
—Hablaba antes de que la Junta será importante con Tudanca. ¿Cree que un gobierno socialista será diferente para León? Ya hubo uno cuando se constituyó esta comunidad.
—Estuvieron 2 años, que yo sepa. Me está hablando de un gobierno que se ha tirado 38 años consecutivos destrozando esta ciudad y esta provincia y me habla del primer gobierno de la democracia. Vamos a ser justos. Aquí sólo ha gobernado la derecha esta comunidad toda la vida.
—En ese tiempo se empezó a hacer el reparto de esta comunidad, como las sedes. ¿Cree que será diferente ahora?
—La sede estaba entonces en Fuensaldaña y de aquella no se había producido ni el 50% del desarrollo de instituciones, ni órganos. Era el inicio. A León sí que le aseguro que con un gobierno socialista peor no le va a ir; peor es imposible. Estoy convencido, porque además seré muy reivindicativo, de que supondrá un cambio para esta ciudad desde el punto de vista de intentar paliar esa brecha. Luis Tudanca ha dicho que tiene que existir una discriminación positiva hacia aquellos territorios que han estado históricamente castigados por el PP y uno de ellos es León.
—¿Le hubiera beneficiado un ‘superdomingo’ electoral?
—No lo sé. Yo estoy centrado en lo mío. Sé que a mí en esta ciudad me votarán muchas personas que probablemente en otras instituciones votarán a otros partidos.
—¿Cambia, entonces, algo el adelanto electoral?
—A nivel municipal, nada, porque se mantiene la misma cita.