«La transición energética estaba ahí, otra cosa es cómo se ejecute»
Garamendi receta a la empresa leonesa adaptación y Silván pone en valor sus potenciales

Antonio Silván, ayer durante su intervención en la jornada sobre economía. RAMIRO
El presidente de la CEOE no entró en detalles sobre la situación y perspectivas de la economía leonesa, más allá de advertir de que no es ajena a los condicionantes de la globalización. No entró a valorar los problemas que genera la forma de ejecutar la transición energética ni ofreció fórmulas generales de avance más allá de la necesaria capacidad de adaptación de todos los negocios al nuevo escenario tecnológico y con competencia a nivel mundial.
Preguntado por las consecuencias del actual modelo de transición energética para la economía leonesa, Garamendi recordó que «la economía circular y las condiciones del cambio climático están aprobadas desde hace mucho tiempo en la UE. Están ahí, aunque algunos no se hayan querido dar por enterados». Otra cosa, matizó, es «cómo transitarlos. Se puede hacer de forma rápida y descontrolada o de una manera ordenada, que además coloque al país en el puesto que puede ostentar en el uso de las nuevas tecnologías energéticas».
Sin mencionar en ningún momento al carbón, Garamendi recordó que España es «líder en tecnología y desarrollo eólico, con empresas muy potentes en un negocio que hace apenas unos años no existía». No se olvidó tampoco del fiasco de las subvenciones a los proyectos solares, para reclamar que «no vuelvan a repetirse errores del pasado, que nos salieron muy caros».
Recordó, sin embargo, que «el cambio tecnológico va a producirse. Si no lo protagonizamos nosotros, vendrán otros a hacerlo, y nos ganarán el partido. Otra cosa es cómo hacerlo, cuando lo lógico es aplicar los cambios tecnológicos de forma gradual».
Ante la pregunta de cuál es la fórmula de crecimiento de los sectores de actividad leoneses Garamendi reconoció que no la tiene. «Trabajar, ver el mundo global, y ser capaces de adaptarse para no perder el tren de futuro de la digitalización. Y, muy importante, estar juntos y compartir el debate de los problemas y las propuestas de mejora para salir adelante de cara al futuro».
En la jornada organizada por Diario de León el alcalde de la ciudad, Antonio Silván, puso en valor los principales potenciales innovadores e industriales locales. Hizo hincapié en las ventajas para invertir en León desde el punto de vista de «algunos de sus intangibles, fundamentales para la actividad económica». Entre los que destacó la estabilidad. «Dentro de la diversidad política y social hemos trasladado el modelo de éxito del Diálogo Social para que los agentes participemos en la toma de decisiones que determinan el futuro estable de la provincia».
Silván hizo un repaso de los sectores económicos con más potencial, desde las tecnologías en general, y en especial las relacionadas con la ciberseguridad; al tradicional sector biofarmacéutico, que no sólo cuenta con el potencial local (investigador y empresarial) sino con la apuesta de las multinacionales por el potencial investigador leonés.
Quiso destacar también la consolidación de la provincia como nodo logístico del noroeste, con la apuesta de empresas punteras nacionales y multinacionales por polígonos como el de León y el de Villadangos, que ahora se convierte en polo siderúrgico y abre nuevas posibilidades industriales.
Y llamó la atención sobre el crecimiento del Parque Tecnologico de León, que «en poco tiempo ha pasado de 500 a 1.220 trabajadores, con una media de edad de 35 años y el 65% de ellos universitarios». Todo un foco de atracción de retorno del talento.