MEDIDAS CONTRA LA OLA TÉRMICA
Sanidad pone en marcha la campaña para prevenir los efectos del calor
La Junta advierte del peligro de las altas temperaturas en la población más vulnerable

Un termómetro marcando la temperatura en Ponferrada.
La Consejería de Sanidad pone en marcha un conjunto de actividades que tiene como objetivo prioritario prevenir los efectos indeseados por las altas temperatura y un sistema de vigilancia para la comunicación urgente de los fallecidos por dicha causa. Además, ha elaborado una serie de recomendaciones, que deben ser especialmente revisadas por la población en riesgo.
La Junta dispone desde 2004 de la Guía de respuesta ante el riesgo de olas de calor en la que se recogen diversas actividades entre la que se incluye la estimación de la sobremortalidad y la vigilancia de las repercusiones que sobre la salud ocasionan las altas temperaturas en la Comunidad
En los últimos años se realiza a través de un sistema que recoge información sobre la mortalidad y la morbilidad. Además durante este tiempo se han mejorado los sistemas de información sanitaria que permiten obtener de una manera ágil y exhaustiva la información sobre la demanda asistencial originada por esta causa.
Los efectos de las temperaturas extremas sobre la salud de la población conllevan un aumento tanto de la mortalidad como de la morbilidad poblacional. La exposición a temperaturas elevadas produce efectos directos sobre el organismo, desde ligeras molestias al golpe de calor, que puede evolucionar a un coma e incluso ocasionar la muerte. También puede producir descompensaciones de las enfermedades crónicas, como las cardiovasculares o las renales, empeorando el pronóstico de las mismas. Una temperatura muy elevada produce pérdida de agua y electrolitos que son necesarios para el normal funcionamiento de los distintos órganos.
El impacto de la exposición al calor excesivo está influido por el envejecimiento fisiológico y las enfermedades subyacentes. Normalmente un individuo sano tolera una variación de su temperatura interna de aproximadamente tres grados sin que sus condiciones físicas y mentales se alteren de forma importante. A partir de 37 grados se produce una reacción fisiológica de defensa.
La mayor mortalidad y morbilidad asociada a las altas temperaturas se ve favorecida por diferentes circunstancias como la edad, las actividades que se desarrollan durante la exposición a las temperaturas altas, los enfermos con patologías crónicas, la toma de diferentes medicaciones,...