LA POLÍTICA DESPUÉS DEL 26-M
El PSOE tienta a la UPL con Ábalos
Los socialistas quieren cerrar un acuerdo con el Gobierno como garante de los compromisos en proyectos para la provincia Los leonesistas debatirán el lunes en qué vía avanzan dado que el PP ha redoblado también su apuesta

Ábalos, junto a Alfonso Cendón, durante la apertura del segundo tramo de la A-60. JESÚS F. SALVADORES
Con las cartas del Ayuntamiento de León puesta boca arriba, la Diputación Provincial se coloca ahora en el primer plano del escenario de los pactos políticos. La matemática electoral concede al PSOE, con 12 diputados, ser mano para alcanzar el gobierno tan sólo con un apoyo más, que podría venir de la UPL o de Ciudadanos, mientras que el PP, con 11 actas, necesita a las dos formaciones para retener el poder en el Palacio de los Guzmanes.
Con esta situación de partida y tras el fiasco de la Junta, los socialistas no quieren perder más tiempo para cerrar un acuerdo que les asegure el gobierno de una institución que hace 22 años que cuenta con mayorías absolutas populares. Para lograrlo, la dirección provincial de Javier Alfonso Cendón ha lanzado un órdago para tentar a los socialistas: configurar un programa de gobierno con compromisos concretos que estaría avalado por el ministro de Fomento del Gobierno de España, José Luis Ábalos.
La figura del dirigente ministerial, que además ejerce de secretario de Organización de la ejecutiva federal socialista, se vende como gancho para captar a los leonesistas, a quienes se ha explicado que si no fuera posible por agenda se lograría la presencia de otro alto cargo del PSOE. Aunque la presencia de Ábalos se plantea sólo para la foto, sin que su firma vaya a estamparse en el posible acuerdo de gobierno, como han ofrecido los socialistas en las negociaciones, el PSOE quiere escenificar que los compromisos son firmes, sobre todo en infraestructuras.
Ahí entrarían la vuelta de los trenes de Feve a la estación del centro de la capital leonesa, como reclaman todos los ayuntamientos afectados por la línea, y la plataforma intermodal de Torneros. Más allá de estos proyectos, el documento en el que trabajan todavía las partes, aunque aún en trazo grueso, fijará otras actuaciones prioritarias para el desarrollo rural, como la modernización de regadíos.
Junto con el programa de gobierno, el PSOE ofrece a la UPL la vicepresidencia de la Diputación. Los socialistas quieren que entre en el gobierno Matías Llorente, quien ya formó parte de los gobiernos socialistas de la Diputación de 1987 a 1991, con Alberto Pérez Ruiz, y de 1991 a 1995, con Agustín Turiel, además de que fue diputado independiente dentro de los escaños socialistas desde entonces hasta el verano de 2012, cuando abandonó la disciplina del PSOE y se quedó como no adscrito, antes de coaligarse con la UPL en 2015. Pese a este interés, los leonesistas sopesan los pros y contras de entrar con un área de mando dentro de un equipo sin apenas experiencia y en el que serán corresponsables de todo ante la opinión pública.
La decisión se debatirá en el Consejo General de la UPL que se celebrará el lunes, donde no se espera que haya una decisión definitiva pero sí un mandato para avanzar en una vía. No sólo con el PSOE sobre la mesa. La reunión del órgano de dirección servirá para analizar los ofrecimientos que ha lanzado el PP, que esta última semana ha intensificado los contactos con su presidente, Juan Martínez Majo, como principal portavoz, pero también con el concurso de interlocutores de la dirección popular autonómica. Pese a que el recurso del Ayuntamiento de León y, sobre todo, la negociación de Villaquilambre a espaldas de la cúpula leonesista ha alejado posturas, el PP no ceja en su intención de ofertas un acuerdo de gobierno. El plan estaría ligado a las inversiones que dependen de la Junta.
El problema añadido para la UPL con el PP es que se necesitaría como complemento a Ciudadanos. Los naranjas ya le han dado a los populares las diputaciones de Burgos, Ávila, Soria y Valladolid, mientras que en Zamora la presidencia ha sido para el único representante de Cs gracias al apoyo de los diputados del PP. Este añadido hace desconfiar a los leonesistas, que a su vez miran por el rabillo del ojo la opción de que el PSOE se acerque a Ciudadanos para gobernar. Aunque se plantea como una alternativa remota por la distancia entre los partidos.