La Virgen del Camino
Llegados a este punto, es hora de preguntarse la relación que puede existir entre el referido San Froilán y la localidad de La Virgen del Camino, marco desde tiempo inmemorial de una castiza y animada romería en su honor. Pues, la verdad, ni siquiera un estudioso del tema como el erudito don Antonio González de Lama, el que fuera durante algún tiempo director de Diario de León, supo dar respuesta a tan interesante y folklórico dilema. Según datos recopilados por distintos autores, la fiesta de San Froilán sería más antigua que la aparición en suelo leonés de la venerada Virgen del Camino. Existen indicios de que en el siglo XVI esta romería se celebraba el día 16 de agosto, aprovechando la fiesta de Las Cantaderas. Posteriormente se trasladaría a la festividad de San Miguel, a finales de septiembre, para hacer coincidir la romería de San Froilán con la típica visita al santuario de La Virgen del Camino. Un templo de oración y devoción erigido a partir de 1644, por decisión del obispo leonés don Bartolomé de Risoba. Pasaría el tiempo hasta que con el prelado don Carmelo Ballester, y ante la lógica alegría por parte de los fieles capitalinos, quedó rematada la segunda y elegante torre gemela. Por fin, hace poco más de cuarenta años y dadas las muchas carencias que presentaba el templo anterior, quedó inaugurado el moderno y sorprendente santuario, cuya traza se debe al religioso y arquitecto Fray Francisco Coello de Portugal. El templo de La Virgen del Camino, costeado por el mecenas don Pablo Díez, fue inaugurado el día 5 de octubre de 1961, recalcando una vez más la significación de esta fecha en las tradiciones religiosas leonesas, en un solemne acto presidido por el obispo Almarcha. Así quedaron unidos, con lazos indisolubles, dos personajes tan queridos como San Froilán y la Patrona de León.