«Para llevar la voz cantante en una unión con Caja Duero hay que ir seguros de los datos financieros»
«Hay cierto morbo con la Caja porque alguien no ha ido actuando de modo ejemplar»

El nuevo presidente de Caja España sonríe en su despacho
En el caso de la Caja hay un cierto morbo. Si existe es por algo y porque alguien/es no han ido actuando de modo ejemplar, mostrando lo que de verdad es, dando un aire, un aroma distinto, que al final, al bien pensado, le acaba por confundir. Una renovación del consejo de administración y del presidente de Caja Soria o Caja Burgos no despierta tanto interés. -¿El representante de UPL y de la Cámara de Comercio de Astorga serán una china en el Consejo? -No, en absoluto. En el zapato de los 17 consejeros serán una china en el zapato los otros 16, porque como no somos clónicos, cada uno de nosotros tenemos que ser una china en el zapato de los otros. Esos dos consejeros se les puede suponer una cierta situación peculiar en el Consejo, darán sal y pimienta a las entrevistas. -De Francisco ha dicho que le iban a intentar apartar del consejo con un gran pacto PP-PSOE? -He dicho de forma monocorde que somos 17, que los 17 tomamos decisiones y solidariamente. Que eso se entiende como consenso con alguien, como negociación que aparta a otros, pues que se entienda. -¿Por qué se presentó a la presidencia teniendo un horizonte tan cercano, cree que da estabilidad a la Caja? -La Caja necesita cierta labor de presentación de sus hechos reales y no dar lugar a equívocos. A lo mejor soy presidente porque alguien creyó que podría darle otro aroma a la Caja, que mi forma de pensar respecto a cómo funcionan los órganos colegiados era la más adecuada y permitía imprimir otra forma de trabajar. Me avalan 10 años de experiencia en la entidad. ¿Se ha oído que en Caja Ávila haya grupos, en Burgos? Eso sólo ocurre aquí. La polarización de grupos sólo ha creado morbos en Caja España y cada consejero no es adlátere de un autotitulado jefe de grupo. En cuanto lleguemos a que 17 son la suma de 17 unidades, la percepción popular cambiará. ¡No estoy por la labor de estar constantemente dando explicaciones sobre si tal grupo consensúa con unos u otros!. Me moriré repitiéndolo, el consejo somos 17. -¿Es el hombre de la Junta para liderar la gran caja autónoma de la que se habla? -No lo sé. Ya saben los problemas que ha tenido la fusión en Caixanova, en Andalucía, donde algunas entidades muy significativas han perdido cuota de mercado. Estos procesos son delicados y lo que haya que hacer en una línea u otra se irá haciendo en algún momento, pero yo no tengo la más mínima perspectiva. Y no lo decidiré yo, sino el consejo. -¿Es partidario de una o dos cajas fuertes en la comunidad? -No puedo responderlo, porque estaría dando mi opinión antes que al consejo, y no me parece que sea una cosa que deba hacer. -¿Ya se ha informado sobre el expediente abierto contra un directivo por la supuesta filtración de datos de impositores? -No, lo sigo sin leer. Todavía no lo he reclamado, siguen funcionando las pautas normales. Ese documento inicial llegó al consejo y a la comisión de control cuando yo no estaba en esos órganos. -Diez años atrás, en su primera etapa al frente de la Caja la asamblea era mayoritaria del PSOE, ¿hubo presión? -No y, además, las asambleas tienen cometidos muy concretos. Quienes se piensen que una asamblea es soberana y hace lo que le da la gana, es que vive en la Edad Media. En el mundo actual, las asambleas por muy soberanas que sean tienen unas normas y no pueden tomar las atribuciones que tienen otros porque les pete. -¿El nivel de estudios financieros de los miembros del Consejo es suficiente? -No tengo más que pedirles que lo estipulado en las leyes, lo que exigen los gobernantes. En un sumun de idealidad, podría pensar que otros niveles son más recomendables para algunos. -¿Considera que llegar de nuevo a la presidencia es una victoria de Nieto Nafría o del Rottary Club? -(Risas). Es una victoria de un conjunto de personas a las que unas explicaciones semejantes a éstas les han parecido oportunas.