JUAN MANUEL NIETO NAFRÍA NUEVO PRESIDENTE DE CAJA ESPAÑA
«Soy presidente porque alguien creyó que podría darle un aroma distinto a la Caja»
Ha tardado diez años en volver al sillón presidencial de Caja España, y regresa con un poso de madurez en la escena pública y una misión clara: sustituir el morbo que ha despertado la enti

Nieto Nafría en un momento de la entrevista en Botines
El papeleo ha ocupado la primera semana de Juan Manuel Nieto Nafría al frente de Caja España. Su despacho sigue limpio de detalles personales, aunque la agenda de este ex rector, catedrático de Biología Animal y amante de los pulgones, comienza a rebosar. Ya conoce la casa, que presidió entre 1992 y 1993, pero asume el cargo como un nuevo reto. El encuentro con este hombre de 54 años se produce al filo de la una de la tarde del pasado viernes, en el edificio Botines. Llega sonriente, relajado, después de una entrevista y dos visitas que no le hicieron perder reflejos sobre lo que no es conveniente decir a la prensa. -¿Cuántas veces se reunió con Isabel Carrasco durante el proceso de renovación de cargos y como presidente? -(Risas). No sabría precisar, he mantenido con ella conversaciones como con muchas otras personas. -¿La consejera ocupa el puesto número 18 del Consejo de Administración? -Es imposible -bromea-, sólo hay 17 plazas. (Tras recuperar la seriedad asegura que en Caja España no hay Manolo el del Bombo). No tenemos afición, ni hinchas, ni fans en el Consejo. -¿Hubo pugna León-Valladolid para ocupar la vicepresidencia, como apuntó UPL? -No, hay una pugna generalizada entre León y Valladolid que entra dentro del mito del divertimento generalizado en la comunidad. ¡Qué sería de todo ésto si no hubiera esa suerte de pugna!. Nos tendríamos que inventar otra, a lo mejor entre León y Villarrodrigo de las Regueras. -¿Cómo les afectará el traslado de la sede del Banco de España a Valladolid? -Si el Banco de España cierra buena parte de sus oficinas en España, creará a las entidades financieras unos ciertos problemas, unos aumentos de costes en la gestión de efectivo. Eso repercutirá en León en todas las entidades financieras y de forma muy importante a nosotros, que tenemos una red de oficinas y un movimiento de efectivo muy grande. Pero también nos sucedería algo similar en Zamora, en Palencia o en Albacete. Se trata de una cuestión de costes y eficiencias, que son evaluables, compensables y negociables. Si los costes y las eficiencias se salvan las empresas tienen que funcionar bien. Desde el punto de vista político, tener Banco de España parece algo emblemático, ya que se asentó sólo en las capitales de provincia. Lo tendrán que valorar sus dirigentes y los políticos. No sería oportuno que en este punto yo me expresara. -¿Cuáles serían los argumentos para que en una hipotética unión con Caja Duero, Caja España lleve la voz cantante? -Que entremos a esa negociación con unos buenos datos financieros y más convencidos de nuestras auténticas y reales ventajas que ellos de las suyas. -Sin embargo, a 31 de julio la cuenta de resultados es pobre. -Caja España se está manteniendo razonablemente bien en el contexto económico que estamos. Y con mantenerse no quiero decir como un naúfrago en el agua. Otros años hemos tenido atípicos importantes debido a la situación de la bolsa, pero el año pasado no se pudieron mantener y éste probablemente tampoco. Seguimos la línea prevista por los directivos de la entidad. -En ese sentido, ¿va a apoyar a Evaristo del Canto, cree que es la persona idónea para sujetar ese timón? -Estamos manteniendo el timón en la mala mar y cumpliremos la singladura marcada, aunque el camino sea más largo. En cuanto al director general, la pregunta me la planteo al contrario. ¿Hay algún motivo para que no se mantenga?. No veo ninguno. En las cajas, un cambio en el Consejo ha implicado en ocasiones limitadas un movimiento en el equipo directivo. -¿Cree que será capaz de despolitizar la Caja? -Si los medios de comunicación me ayudan, creo que sí. Es fundamental que los ciudadanos sepan que aquí en la Caja se debaten ideas que repercuten en la gestión, como en otros organismos, pero en un ambiente diferente. Ésto no es una institución política. El Consejo de Administración no es una Corporación municipal en la que hay un equipo de gobierno y un equipo de oposición, no. Es un órgano colegiado de actuación, según la ley, solidario en sus decisiones. No tiene obligación de realizar un programa electoral, sino de cumplir unos objetivos dados por las asambleas anteriores. Mostrar esa imagen es una labor de educación de los miembros del Consejo y de tránsito, de lo que comunican ustedes. No se puede olvidar que estamos jugando con los fondos que se nos confían y no con nuestros fondos.