El propio promotor derribó el edificio, cortando las vigas con una motosierra, ante numerosos testigos
Un constructor tira un edificio tras amenazar de muerte a los vecinos
La pared del número tres de la calle Herreros, en pleno casco histórico de la ciudad, se derrumbó por los daños causados durante el derribo de

Los técnicos del Ayuntamiento de León acudieron por la mañana a inspeccionar las obras, después de que los vecinos del número tres de la calle Herreros denunciaran el daño que la demolición del edificio de al lado estaba provocando en el suyo. En esa visita constataron que las obras se estaban realizando de forma irregular. El constructor no había tomado ninguna medida para evitar daños en el resto de la manzana y ni siquiera estaban presentes sus técnicos. Así, según relata Valderas, se le ordenó que parase las obras hasta hoy, cuando el aparejador de las obras estuviese presente. Ante las denuncias de los vecinos, Luis González acudió a la casa y, según consta en la denuncia presentada ante la Policía Nacional, amenazó de muerte a sus ocupantes. «Tengo medios para quemarles la casa con ustedes dentro», espetó el constructor. Con una motosierra Los ocupantes de la casa, Araceli Díaz y Rubén Óscar Gamundi, acudieron a la comisaría a denunciar las amenazas. El constructor aprovechó ese momento -alrededor de las cinco de la tarde-, para coger una motosierra y cortar las vigas que sostenían el edificio de su propiedad. Cuando los vecinos regresaron a su vivienda, según cuenta Araceli Díaz, vieron como se caía uno de los tabiques. Ante las protestas que motivó el acto, cometido ante numerosos testigos, González espetó a la propia Araceli: «lo habrá tirado uste empujando desde dentro». Luis González tiene otras obras pendientes en el barrio del Mercado. En gran parte de ellas ya ha tenido problemas con los vecino. Sólo por la casa derribada ayer constan tres denuncias en el Ayuntamiento de León. Pero su actuación más grave hasta ayer fue la que provocó el derribo de parte del tejado de la casa de la plaza del Grano que alberga el último resto de los soportales tradicionales. Plaza del Grano Este constructor es también el propietario de esta vivienda del Grano, que ha llevado a movilizarse a un colectivo de vecinos contra su posible derribo. Los habitantes del inmueble afectado ayer tuvieron que ser alojados por el Ayuntamiento de León en un hotel de la ciudad, ante el riesgo de que sus viviendas sufrieran mayores desperfectos. Los técnicos municipales y la Policía Local hicieron que el constructor apuntalase los inmuebles. Este no es el único incidente que ha protagonizado este constructor. En las obras del edificio de la calle Herreros, según asegura el concejal de Patrimonio, Alejandro Valderas, ya había derribado los tendejones de otro inmueble. En aquel suceso, el consistorio medió entre ambas partes, a petición de González, y se llegó a un acuerdo económico entre ambos. Araceli Díaz denuncia además que la autorización municipal carece de la firma del secretario del Ayuntamiento de León. Esta firma es preceptiva para que los documentos tengan validez. El derribo irregular provocó también cortes de luz en todo el barrio del Mercado, al afectar a una serie de cables de alumbrado que pasaban por la fachada del edificio.