La sociedad aeronáutica europea atraviesa por un momento de crisis
La Sepi mantiene a Pedro Ferreras en el consorcio EADS
Cuando aún no se han establecido las causas que echaron a tierra al prototipo de «Eurofighter», de incalculables consecuencias para el avión europeo de combate, esencial en la cr
La Sociedad Española de Participación Industrial, (Sepi), mantendrá la participación accionarial en EADS, consorcio europeo aeronáutico, y al leonés Pedro Ferreras en el cargo de representante de ese organismo en el consejo de administración. El consorcio europeo, que aglutina a ocho países, no pasa por sus mejores momentos después de que sufrir una caída del beneficio neto del noventa y nueve por ciento en los primeros nueve meses del año y la pérdida del prototipo español del avión europeo de combate «Eurofighter», de 72 millones de euros, que se estrelló el pasado 21 de noviembre. La Sepi reafirmó el apoyo al proyecto de EADS y que mantendrá de forma indefinida el 5,53 por ciento de las acciones que posee en el consorcio aeronáutico formado por la alemana Dasa, la francesa Matra y la española Casa; el desarrollo de la actividad de la sociedad se ha visto afectado en los últimos meses por problemas en el presupuesto de defensa del gobierno alemán, que han puesto en duda la viabilidad de la construcción del caza de combate europeo «Eurofighter». El gobierno alemán ya ha anunciado que disminuirá notablemente el número de unidades solicitadas en un principio. El parlamento alemán aprobó fondos por valor de 5.100 millones de euros, cantidad suficiente sólo para adquirir cuarenta aparatos del avión de transporte y es factible que reduzca sus pretensiones en cuanto a número de los asignados del modelo de combate, que es esencial para la puesta en marcha de la escuela de formación de pilotos que el Gobierno español prometió construir en León. El «Eurofighter», ya ha partido un contrato de cuarenta unidades en Corea del Sur y tampoco será adquirido por el ejército holandés, decidido a comprar el JSF (Joint Striker Fighter), el próximo caza de combate de la fuerzas armadas de Estados Unidos, de menor coste que el prototipo europeo. España, incluso, podría adquirir unidades de este avión americano, capacitado para el despegue vertical.