CABALGATA
León despide a los Reyes Magos entre la niebla
El desfile resultó comprimido pero intenso y requirió este año en torno a media hora para verlo completo

Cabalgata de los Reyes Magos en León. FERNANDO OTERO
Se fueron los Reyes Magos entre la niebla, después de un desfile comprimido pero intenso que abrió paso a la noche de las ilusiones. Los alrededor de 300 participantes en el cortejo sortearon el frío que se hizo intenso a medida que avanzó la noche. La temperatura no pudo con la esperanza.
Una banda de tambores que antecedía a tres inmensas bolas de Navidad de cuatro metros de altura, abrió el cortejo Espectacular, como el aria que interpretaban las protagonistas, a la luz de la luna llena y con los termómetros en caída libre.
La estrella y los astronautas, bien traídos este año para lo que otros se han llevado, las hadas de hielo, una primera carroza de fantasía y colorido, mariposas de pantone, un caballo alado, la nube gélida, con sus danzarines imposibles, Inma tortuga sideral, el Magirus de 1963 de los Bomberos de León, los patinadores y al fin el Rey Melchor. Todo fue parte del primer entreacto.
Dos tandas de pajes después y con la versión navideña de Celine Dion compareció Gaspar. Baltasar se dio más al merengue con las primeras notas de niebla amenazadoras ya en el ambiente. El rato cito Pérez y el bus escoba e la línea 14 cerraron el cortejo.
Las calles llenas. Las aceras repletas. Los niños ilusionados. Los mayores, algo contrariados en algún caso y en todos, la Navidad llama a su fin. Antes toca la mañana de los regalos.