Ciencia comprometida con el territorio
GEOGRAFÍA Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO
Alumnos de Geografía y Ordenación del Territorio durante una de sus clases en la Facultad de Filosofía y Letras. DL
En nuestra existencia como seres humanos todo suceso, fenómeno o proceso está localizado y la Geografía es la disciplina que estudia la localización y distribución de los fenómenos sobre el territorio y la organización social del espacio; su objetivo es la comprensión de las relaciones entre el hombre y el medio, a distintas escalas. El territorio es el objeto sobre el que trabaja la Geografía; se trata de un bien no renovable, limitado, complejo y frágil, con valores ecológicos, culturales y patrimoniales que son un activo económico y que debe estar gestionado con el planeamiento. En este sentido podemos decir que su estudio mediante la Geografía tiene una gran relevancia y un alto valor estratégico.
Los cambios en la sociedad en las últimas décadas han llevado a la Geografía a una orientación aplicada para responder a nuevos retos, relacionados sobre todo con la interpretación y la gestión de la información territorial, incorporando las Tecnologías de la Información Geográfica (TIG) y manteniendo su perfil como ciencia comprometida. Este compromiso se manifiesta en la investigación y trabajo con los retos actuales de la planificación, del cambio climático, el derecho a la vivienda, la despoblación rural, la sostenibilidad ambiental y territorial, las políticas del paisaje, la equidad y la justicia ambiental, la erradicación de la pobreza o el patrimonio territorial, todo ello enmarcado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
En su vertiente aplicada, las técnicas de análisis espacial y el tratamiento de datos con las Tecnologías de la Información Geográfica, incluyendo el big data, permiten identificar problemas y facilitar la toma de decisiones en distintos ámbitos: la despoblación y el despoblamiento, el impacto en el paisaje o la expansión de la pandemia del coronavirus COV-19, entre otros.
Los geógrafos adquieren competencias para trabajar en actividades relacionadas con el territorio en sus vertientes de análisis, representación, explicación y comunicación, conservación y ordenación. Así, distintos niveles de las administraciones y organismos y empresas públicas, consultoras, espacios naturales, reservas de la biosfera, grupos de acción local, oenegés, editoriales o enseñanza son algunas de las instituciones o empresas que dan empleo a los geógrafos. El ejercicio de la profesión está tutelado por el Colegio de Geógrafos.
Las competencias disciplinares y académicas (saber) dan las claves interpretativas del territorio y las competencias profesionales (saber hacer) aportan la visión transversal de la información sobre el territorio y la capacidad de explicar fenómenos territoriales y formular propuestas de gestión territorial.
Este grado dota al alumno de competencias profesionales que le permiten formarse para diversos ámbitos laborales: tecnologías de la Información geográfica; planificación y gestión territorial; medio ambiente; sociedad del conocimiento; desarrollo económico y territorial.
Se completan con materias optativas, prácticas externas obligatorias y trabajo fin de grado. Las prácticas externas, en empresas o instituciones, son obligatorias; además, hay otras voluntarias. Junto con las que se realizan a lo largo de la carrera en distintas asignaturas, las prácticas son una de las fortalezas del Grado en Geografía y Ordenación del Territorio. Las prácticas externas, en empresas o instituciones, son obligatorias; además, hay otras voluntarias. Junto con las que se realizan a lo largo de la carrera en distintas asignaturas, las prácticas son una de las fortalezas del grado. Con este grado los alumnos estudian Geografía y practican la Ordenación del Territorio.