Padres y docentes de León quieren evitar que los centros quiten el móvil a los escolares
La Consejería de Educación delega en los centros el uso del teléfono y familias y profesorado apelan al «sentido común»
ROMA, 20/11/2023.- Italia bloqueará a partir de mañana las tarjetas sim de los teléfonos móviles y otros dispositivos de los menores de edad para impedir que accedan a contenidos inapropiados, como la violencia, la pornografía y los juegos de apuestas, algo que pedagogos y padres ven útil, pero insuficiente. EFE/ Antonello Nusca
El debate está servido a nivel nacional. La campaña iniciada por unos padres de Barcelona a través de Whastapp en la que rechazaban la «normalización» de entregar a los niños un teléfono móvil cuando pasan del colegio al instituto, con 12 años, no tiene eco en León, donde las familias y la comunidad docentes apelan «al sentido común» tanto en el ámbito educativo como en la responsabilidad de los padres para determinar qué edad es la adecuada para que los jóvenes tengan su primer teléfono inteligente. A nivel autonómico, desde la Consejería de Educación precisan que en los colegios e institutos «no está permitido el uso de los móviles en las aulas a excepción de su uso educativo y supervisado por el docente» y remiten a los planes de convivencia y los reglamentos de régimen interior de cada centro a determinar la postura del centro en cada caso.
La presidenta de Felampa (federación de asociaciones de padres y madres), Diana González, precisa que en León no ha habido hasta ahora ninguna movilización con las surgidas a nivel nacional . Desde ninguna de las asociaciones de padres y madres de la provincia se ha iniciado este debate. «Estamos sorprendidos», reconoce, para añadir que, pese a todo, «es una contradicción prohibir que los niños tengan un móvil o que tengan prohibido llevarlo al instituto cuando después se pide una autorización a los padres para que puedan utilizarlo en determinadas actividades porque no hay ordenadores o tabletas para todos». «Los padres tenemos que vigilar el uso del teléfono en casa, controlar lo que hace con él , y cuando estén en el instituto deben ser los profesores los que deben controlar que hacen un buen uso», precisa Diana González.
Los tres sindicatos con mayor representación en la Junta de Personal Docente de León, Csif, Stele y UGT, coinciden en destacar «la dificultad» para regular este aspecto e inciden en «promover su buen uso». Respaldan la idea de que sea a través de los reglamentos de régimen interior de cada centro desde donde se determine las posibilidades del uso del móvil. «El claustro es que conoce las características del alumnado del centro y el que sabe hasta dónde se puede llegar en el reglamento de régimen interior», precisa desde Csif Javier Ampudia. De igual manera se manifiesta desde UGT Alberto Álvarez, quien añade que no se debe «influir» en el método del docente «si sigue los cauces pedagógicos y el reglamento» y Álvaro Delgado, de Stele, remarca esta línea, aunque sí «agradecería» que des la Junta «se marcasen unas líneas generales para poder incluirlas en los reglamentos».
La postura
«Prohibir un elemento que pertenece a la realidad de los chicos no es la solución»
La línea está, cuanto menos, muy diluida. Todos están de acuerdo en que esta problemática debe darse en el instituto , nunca en la etapa de Primaria, cuando los niños aún están en el colegio. Pero es un problema «complejo», como todos reconocen. «Prohibir un elemento que pertenece a la realidad de los chicos no es la solución», destacan desde Stele. Ampudia añade que se trata «de una decisión familiar, en función de la personalidad de su hijo, la edad a la que se entrega el móvil y propone, además de instalar el correspondiente pin parental, «negociar y fomentar la confianza» entre padres e hijos porque «una situación tan compleja no se puede afrontar con soluciones pequeñas» como la prohibición directa.
Desde Felampa, a traves de las ampas, organizan cursos sobre ciberseguridad y formaciones sobre las diferentes aplicaciones que se usan en los centros educativos y los propios jóvenes para «actualizar» los conocimientos de los padres y fomentar un mejor uso de los móviles entre los jóvenes, además de acercar a ambas generaciones.