El histórico hallazgo de La Sala de los Lirones en la Cueva de Valporquero abre un intrigante enigma
Las entrañas de la tierra han vuelto a crear un nuevo misterio en torno a la Cueva de Valporquero, el monumento natural geológico más importante de León. El histórico hallazgo descubierto en el mes de junio de una nueva 'catedral' subterránea en los confines de la cueva aporta avances por parte de los espeleólogos que la descubrieron y a la que han bautizado como Sala de los Lirones.
El nombre no es baladí. La presencia de al menos dos esqueletos de estos roedores encontrados en la sala de unos 1.000 metros cuadrados abre un nuevo campo de investigación. La entrada de estos animales indica de forma rotunda que existe un acceso desconocido a la Cueva de Valporquero. Pero no existen pistas que conduzcan a la nueva boca. Al menos hasta ahora. El remoto lugar donde se encuentra la nave con formaciones extraordinariamente singulares hace imposible expediciones de espeleología cortas y para las que se requiere un material lumínico y tecnología muy específica.
Pero Pedro González y Tania García, descubridores de la Sala de los Lirones de la Cueva de Valporquero, han ideado la forma de intentar geolocalizar esta parte desconocida de la gruta más importante de León. La primera impresión es que se ubica bajo los hayedos, por lo que colocarán una radiobaliza con sensores en el exterior que generarán un campo electromagnético.
Dentro de la formación descubierta hace unos meses pero aún sin explorar defintivamente hay una colada, un fenómeno geológico que se produce cuando el agua presenta un flujo sobre cualquier superficie. En este caso, la propia caliza arrastrada por el agua podrían haber cerrado la boca que ahora se busca en la Cueva de Valporquero.
Las dimensiones de este templo del turismo en León, tras una nueva entrada a la sala, se estiman en 50 metros de largo por 20 de ancho y 15 de alto. Queda pendiente realizar la topografía de la Sala de los Lirones.
Pedro González -espeleólogo que gestiona los pasos por el Curso de las Aguas en Valporquero a través de la empresa Guheko- considera que la sala se encuentra por encima del río Valporquero y que las aguas que formaron las grandes cavidades de la Cueva de Valporquero forman parte de otros caudales. Las heladoras aguas de los arroyos moldearon la roca caliza hace un millón de años, por lo que la data de esta la sala descubierta no se alejaría de esta época: en el entorno se encuentran singularidades como los macarrones (estalagtitas colgadas del techo) y otras formaciones que saldrán a la luz en cuanto las expediciones lo permitan.
El descubrimiento de la Sala de los Lirones se suma a la historia de exploración de la Cueva de Valporquero. En 1961, un grupo de valientes espeleólogos, entre ellos Ignacio Medarde, Miguel Ángel y Teófilo Alonso, Benigno Antonio Ponga, Bernardino Lozano, Onésimo González y Ángel Rodríguez, exploraron por primera vez el interior de la cueva hasta llegar a las Hoces de Vegacervera. Más tarde, Santiago Portas y Carlos Ruiz descubrieron la Sima de las Perlas, y ahora Pedro González y Tania García se unen a esta lista de exploradores con su hallazgo de la Sala de los Lirones.

La Sala de los Lirones

La Sala de los Lirones

La Sala de los Lirones

La Sala de los Lirones

La Sala de los Lirones

La Sala de los Lirones

La Sala de los Lirones

La Sala de los Lirones

La Sala de los Lirones

La Sala de los Lirones

La Sala de los Lirones

La Sala de los Lirones

La Sala de los Lirones
