La Guardia Civi incremena los controles entre León y Asturias
El corte de la AP-66 eleva un 60% el tráfico en la N-630
La carretera soporta una media de 4.500 vehículos y 1.500 camiones diarios desde el argayo

Dos agentes, en la glorienta de entrada a la Robla, en la N-630. Ángelópez
Reforzar el control y garantizar la seguridad de todos los conductores, es el principal objetivo del despliegue especial de la Guardia Civil de Tráfico de León en la carretera N-630, cuyo volumen de circulación ha experimentado un notable incremento desde que se cerrara hace ya casi dos semanas la autopista AP-66 entre León- Asturias como consecuencia de un desprendimiento de piedras de grandes dimensiones.
Según el teniente del Subsector de Tráfico de León, Gustavo Vega, el desvío de tráfico desde la autopista por el puerto de Pajares ha supuesto un incremento del tráfico por esta vía de cerca del 60%, por lo que se han intensificado las labores de control en toda la carretera. En cifras este incremento supone un tráfico rodado de hasta 4.500 vehículos diarios y cerca de 1.500 camiones, lo que hace que la circulación «sea mucho más fluida», decanta en Teniente Vega.
El dispositivo especial cuenta con agentes tanto de la comandancia de León como de Asturias, cuya coordinación está siendo «plena» para garantizar la seguridad de todos los conductores, además del apoyo de unidades de seguridad ciudadana de la Comandancia de la Guardia Civil de León.
Hasta el momento no se ha producido ningún tipo de incidente reseñable en el tramo de León, salvo momentos puntuales, en los que se produce un incremento importante del tráfico, y que se solventan de inmediato por las patrullas desplazadas.
Estas patrullas están posicionadas operativamente por tramos para vigilancia y control de tráfico, sobre todo a primera hora de la mañana, cuando se produce un tráfico más intenso, sobre todo por parte de la vertiente asturiana, con vehículos que se desplazan hacia León o que viajan dirección a Madrid.
También se producen aglomeraciones, que de momento no han derivado en ningún tipo de corte, los fines de semana, cuando los vehículos regresan desde la meseta hacia Asturias, ya que la N-630 es la única carretera accesible para comunicarse con Asturias.
Los tramos en los que más se incrementa la vigilancia son los que atraviesan las poblaciones que, obviamente tienen limitada la velocidad a 50 kilómetros por hora, lo que puede ralentizar algo más la circulación.
Se vigila especialmente la circulación de vehículos pesados por el tramo del puerto de Pajares, donde esta semana ocurrió un incidente con un camión que se incendió. Por eso, en este punto, hay paneles informativos donde se recomienda a los conductores desviarse por la A-231 en Osorno, para desplazarse a Asturias desde Santander.
Mientras tanto, los trabajos para habilitar un desvío temporal del tráfico o ‘bypass’ en la AP-66 se han visto interrumpidos estos días por el mal tiempo, según ha mo ha informado la Subdelegación del Gobierno en León.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, explicó a través de un mensaje en su cuenta en la red social ‘X’, que los operarios ya han comenzado a aglomerar, pero que los trabajos se han detenido ante la previsión de lluvia.
El ministro de Transportes insistió en que, finalmente, mañana no podrá abrirse al tráfico la vía entre León y Asturias.
El consejero de Movilidad y Transformación Digital, José Luis Sanz, visitólas obras de construcción de carril bici que se llevan a cabo en el alfoz de León, donde se habilitarán ocho kilómetros de recorrido, con una inversión de 4,9 millones. En total, se preparan 45 kilómetros en toda la autonomía, en una intervención cofinanciada con Fondos Europeos MRR a la que se destinan 15,7 millones. “Es uno de los más importantes trayectos, aquí es unidireccional y se persigue resolver las situaciones de conflicto entre ciclistas y vehículos” señaló el consejero antes de detallar que tiene la peculiaridad de que diferencia perfectamente el espacio para peatones. Es la apuesta de la Junta “por estos mecanismos de movilidad, que están arraigando en la población. Creo que vamos a lograr evitar emisiones de CO2 y permitir el desplazamiento a León”.