Diario de León

Edificios emblemáticos de León: Buen suceso, 37

C/ Buen Suceso, número 37

C/ Buen Suceso, número 37OVIDIO PRIETO, 2023

Ovidio Prieto Martínez
León

Creado:

Actualizado:

A principios de 1995, Eloy Algorri García proyectó este edificio para Inmersul S.L. en una parcela de esquina del Polígono La Palomera en la calle Buen Suceso c/v a Conde de Barcelona, cuyas obras dirigió con Ramón Saiz Fernández y Carlos F. Benito Olalla como aparejadores. Concibió el inmueble con estructura porticada de hormigón armado y forjados cerámicos semiresistentes sobre una cimentación de zapatas conectadas por losa entre muros pantalla. Excavó dos sótanos para instalaciones comunes, almacenamiento privado y aparcamientos con acceso por el edificio colindante. La planta baja para local comercial y un soportal público de paso al portal, con el ascensor y una escalera helicoidal en la bisectriz para subir a seis niveles con 18 viviendas de tres dormitorios -3 por nivel-, distribuidas con las zonas “de día” y “de noche” articuladas por un corto pasillo entre dos amplios vestíbulos. Y bajo cubierta, más trasteros. Dispuso las fachadas con la clásica ordenación tripartita. En la base los escaparates del local y el porche cubierto con los pilares bajo una “franja horizontal entre perfiles metálicos corridos que enlazan los edificios colindantes…” Para evitar la “reproducción mimética”, proyectó el cuerpo principal tratando de conciliar los inmuebles adyacentes, para lo cual mantuvo el mismo cerramiento de ladrillo gresificado ocre bajo una destacada cornisa de hormigón visto, sin ménsulas, pero con losas triangulares en voladizo apeadas por un fino jabalcón de tubo rematando hileras seriadas de singulares balcones volados, también triangulares, accesibles por vanos pareados con carpintería de aluminio, dinteles prefabricados y antepechos de chapa perforada que invitan a la contemplación del entorno. En la fachada norte, otras dos hileras verticales de balcones y una columna de tendederos ligados a “dos huecos excepcionales por una línea de dintel común” cuya horizontalidad, equilibra la composición… Huyendo de soluciones convencionales, Algorri, siempre instalado en un fértil Racionalismo Esencial, tanto en su acreditada comprensión del hecho urbano como en el manejo de las tipologías, parece emular aquí reconocidas obras de otros autores: las madrileñas viviendas de Sáenz de Oiza en Fernando el Católico (1949) pioneras del retorno posbélico a la modernidad en España, o el mítico pabellón para estudiantes de la Bauhaus de Gropius en Dessau (1925), clave en la formación del Movimiento Moderno… ¡Me encanta!

tracking