Cuatro de cada diez colegios y centros de salud sufren el acoso del ruido
La Universidad de León y el Ayuntamiento desarrollarán un nuevo mapa del ruido que estará listo para el verano de 2027. El alcalde reconoce que le "preocupa" la problemática en el Húmedo, la zona más saturada de la ciudad, pero "no tiene una solución sencilla"

La rectora de la Universidad de León y el alcalde, durante la firma del convenio.
Cuatro de cada diez colegios de la ciudad de León y un 31% de los centros de salud están afectados por la contaminación acústica. Es en estos puntos, al igual que en Casco Antiguo, uno de los barrios con mayor afección por el ruido, donde el Ayuntamiento de León tendrá que incidir para reducir los efectos de esta contaminación. Estos son algunos de los puntos negativos que se desprenden del actual mapa del ruido del municipio leonés y que, para cumplir con la normativa, deberá tener listo uno nuevo en los próximos cinco años. Por este motivo, el Ayuntamiento y la Universidad de León han renovado su convenio para que el Laboratorio de Acústica de la institución académica elabore un nuevo mapa y un plan de acción para reducir el impacto de la contaminación acústica en los ciudadanos.
El director del laboratorio, Jesús Cepeda, apunta que el mapa actual desvela que el tráfico es el principal problema de la capital leonesa, donde no tiene casi impacto el tráfico ferroviario o la industria. Durante el día, el 4% de la población leonesa sufre problemas de ruido, mientras que por la tarde ya es el 1%, aunque en el tramo de noche, que va desde las 23.00 a las 8.00 horas de la mañana, este porcentaje vuelve a crecer hasta el 8%, según las exigencias de la normativa española -las de la OMS es más estricto- que fija el umbral en los 55 decibelios durante el día y la tarde y los 45 durante las horas nocturnas.
"La contaminación acústica es un reto ambiental, algo invisible, pero que afecta de forma tangible porque incide en la salud física y mental el sueño y requiere soluciones informadas y estratégicas", indica la rectora de la Universidad de León, Nuria González, para remarcar que los científicos del laboratorio universitario harán mediciones en diferentes calles del tráfico diario, "incidiendo en las calles peatonales o el casco histórico".
El alcalde de León, José Antonio Diez, precisa: "El ruido es determinante y necesitamos conocer su situación real, para tomar medidas que sean efectivas y rápidas". Además, remarca que "gran parte de la ciudad cuenta con confort acústico, pero también hay áreas saturadas". En este sentido remarca que los problemas del Barrio Húmedo "no tiene una solución sencilla" y es una cuestión que le "preocupa". Incide en que se hizo una labor importante a partir de 2007 con la Declaración de Zona Acústica Saturada, que obligó a poner límite a la apertura de establecimientos de ocio nocturno, y se aumentó la vigilancia, aunque incide en que es "algo difícil de compatibilizar", en relación a este tipo de actividad y la residencia en este barrio. "Reconozco que es una zona compleja", sentencia.
Cepeda incide en que medidas como la peatonalización o semipeatonalización de calles, junto con la reducción del tráfico a 30 kilómetros por hora han tenido efectos positivos en la reducción de la contaminación acústica, a lo que añade otras posibilidades como las calzadas absorbentes y el diseño urbano, que también podrían tener repercusión, aunque suponen un desembolso económico.
Los distritos con más contaminación acústica de León son la zona centro del Ensanche y los barrios de San Claudio y La Lastra, aunque el investigador de la Universidad señala que "los niveles sonoros se han reducido sensiblemente" por las medidas llevadas a cabo, entre los mapas acústicos del 2017 al de 2022.