DOS IMPACTOS ESTA SEMANA
La necedad contra el puente de San Marcos
Pese a las señales, pequeños camiones y furgonetas siguen empotrándose contra el último vano del puente de San Marcos

Medidas del arco del puente que abre el camino en el paseo Salamanca.
Sólo hace falta tirar de hemeroteca para ver que los incidentes de pequeños camiones en el último vano del puente de San Marcos, el único que no cruza el Bernesga y que abre el tráfico en el paseo de Salamanca, son algo que sucede de forma habitual y es una constante en el tiempo. Son las hemerotecas las que cuentan que, al menos, en 2024, fueron cuatro los incidentes, en 2023 cinco, y el goteo de casos registrados continúa. De hecho, en esta última semana, sin ir más lejos, han sido dos, lo que ha reabierto la polémica.
En 2021 se señaló que la altura máxima de un vehículo que quiera pasar por debajo de este vano debe ser de 2,5 metros —que también prohibe el paso a los que pesan más de 3,5 toneladas— y se instaló también un sistema para alertar a los vehículos que superen esta referencia antes de llegar al puente y puedan elegir vías alternativas. Dos paneles informativos que anuncian al conductor —que previamente ha pasado por un sensor— que la altura de su vehículo es excesiva y que debe tomar una salida para evitar pasar por debajo del puente. Unas medidas que el PP considera «poco eficientes» ya que los impactos continúan siendo reiterados, por lo que ayer el portavoz de los populares, David Fernández, volvió a rescatar el proyecto que su partido presentó el año pasado, que plantea abrir un nuevo vano para dejar el trazado actual de forma exclusiva para peatones. «Una solución que ofrece una protección al puente histórico, seguridad a los peatones y a los conductores y que mejora la fluidez del tráfico en esta importante vía de la ciudad», remarcó el popular para incidir en que la respuesta del alcalde, José Antonio Diez, «fue la habitual ante las propuestas del PP: «Desdén e indifirencia». Un rumor quiere justificar los constantes sucesos en el vano del puente y que atañe a que los 2,5 metros de altura que marca la medida de gálibo no son correctos. Sin embargo, este periódico ha cogido el metro y comprobado que el punto más alto del vano roza casi los cuatro metros y, siguiendo el arco de la bóveda va bajando hasta los 2,5 del lateral. El incumplimiento de los avisos o ajustar demasiado el vehículo al arcén provocan así que los vehículos con más altura se atasquen bajo el puente, lo que genera, hasta que pueda ser desencajado, que se desvíe el tráfico del resto de coches. Las heridas en el arco del puente, documentado desde el año 1171, aunque algunos investigadores no han descartado que se erigiera sobre uno romano, se ven precisamente en el punto donde desde la carretera a la piedra hay esa altura de 2,5 metros de altura, donde son patentes los efectos de las constantes fricciones que provocan los impactos de los vehículos. En el sector de las aseguradoras lo tienen claro, «si las medidas del puente son las correctas, la culpa es cien por cien del conductor». Son pequeños camiones o furgonetas las que se atascan bajo el tope del puente de San Marcos, que acaban destrozando las cajas traseras ya sea en su parte alta o en uno de los laterales, generalmente, en los últimos tiempos, entre los vehículos que circulan en dirección sur, hacia el puente de los Leones.