El desarrollo del programa académico ya está avanzado y podría estar listo en cuatro meses
La ULE refuerza el polo farma con perfiles de alta demanda con una microcredencial
El sector está integrado por una docena de empresas con una plantilla de 3.000 trabajadores

Un trabajador del sector farmacéutico leonés, en imagen de archivo.
El polo farmacéutico leonés se consolida y crece cada vez más la demanda de perfiles concretos para hacer frente a las necesidades de la docena de empresas ligadas al sector tanto en el alfoz de la capital como en el Polígono de Villadangos. La alternativa que ofrece la nueva ley de Universidades, la Losu, a través de las microcredenciales se ha convertido en una posibilidad a explotar y la Universidad de León trabaja ya para lanzar un nuevo título en este formato ligado a las demandas de este polo, el tercero a nivel nacional tras Barcelona y Madrid.
El sector farmacéutico leonés cuenta con una docena de empresas que dan empleo ya a tres mil personas. Un polo consolidado que comenzó íntimamente ligado a la medicina animal y que ahora también da respuesta a la vertiente humana. El crecimiento ha sido constante y el volumen de actividad obliga a tres turnos de trabajadores diarios en las empresas más grandes, que se concentran sobre todo en Parque Tecnológico y en el municipio de Villaquilambre, aunque la última se ha instalado en el área industrial de Villadangos.
El presidente del Consejo Social, Javier Cepedano, explica que está previsto que «en tres o cuatro meses» se lance la nueva microcredencial, en la que se está trabajando de la mano con Chemo, una de las empresas asentadas en León, «aunque servirá para todo el polo». «El programa ya está en marcha, se está preparando, y se está sopesando qué profesorado se implicará desde ambas partes, desde la Universidad y desde la empresa», concreta Cepedano, para señalar que después tendrá que superar la acreditación de la agencia de calidad autonómica, además de los pertinentes trámites por los consejos de Gobierno y Social de la propia institución académica.
Las microcredenciales pueden tener un máximo de 150 horas y Cepedano concreta que la centrada en el sector farma rondará las 120, con el objetivo de «desarrollar habilidades para el manejo de sistemas» concretos que precisa el polo farmacéutico, que como recuerda no deja de crecer y ampliar instalaciones.
Cepedano insiste en que la microcredencial se centrará en formar a los que se inscriban en las «habilidades» que precisa el sector, cuestiones concretas,un perfil específico, a fin de que quien se forme con ella acceda rápidamente al mercado laboral, que es uno de los objetivos de esta nueva modalidad educativa, ya que es una respuesta clara a las demandas de las empresas.
La Universidad de León fue pionera en la implantación de estos títulos y se ha sumado al Plan Microcreds, impulsado desde el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, que justo cierra hoy el plazo para recoger las manifestaciones de interés para participar. De hecho, el planteamiento de la Losu se centran en la implicación del sector empresarial para el desarrollo de estos títulos que también tienen un claro enfoque para que las universidades apuesten por la formación a lo largo de la vida y se conviertan en un recurso para que trabajadores en activo, o no, amplíen su cualificación para poder optar a puestos más especializados tras conseguir una instrucción muy específica, que puede ir de las 15 hasta las 150 horas.
La Universidad leonesa, pionera en los títulos que trajo la Losu
Un máster en marcha de 2017
La Universidad de León ya cuenta con un título ligado íntimamente con el sector, el Máster en Producción en Industrias Farmacéuticas que se puso en marcha en 2017 con una formación centrada en favorecer la incorporación del alumno en el sector farmacéutico al ofrecerle una visión general que le permita relacionarse de forma adecuado con todas las unidades de fabricación y sus distintas áreas, así como otros aspectos externos a la propia industria. Desde entonces, el máster ha tenido una gran acogida y cuenta todos los años con un nutrido grupo de alumnos. El máster está abierto a graduados en ingenierías Industrial, Energéticas o Bioingenierías, además de químicos y biólogos o titulados en la rama de Ciencias de la Salud, pero que hayan cursado al menos 6 créditos en asignaturas de Física y otros seis en asignaturas de Química durante sus estudios de grado. El título nació en su momento para dar respuesta a las crecientes demandas del sector farmacéutico ya que incluye en el programa aspectos como cuestiones tecnológicas, pero también de gestión de empresa, y abre las posibilidades de empleo no sólo a este sector, sino también a otros como el químico o el biotecnológico.