Cada día comen en los colegios leoneses 8.500 alumnos
Los escolares leoneses, lejos ya del azúcar y la bollería
La consejería asegura que impone menús equilibrados con frutas y verduras frescas a diario

Un escolar leonés en el comedor, en imagen de archivo.
Carne, pescado y legumbres, frutas y frescas de postre (salvo un día o dos que se ofrecerá lácteo), verduras y hortalizas «prácticamente» a diario y la bebida, agua. Fuentes de la Consejería de Educación concretaron ayer mismo que en los comedores escolares de León a los que asisten a diario casi 8.500 niños ya cumplen con los requisitos que aprobó el Consejo de Ministros para blindar en los centros educativos menús saludables, sin bollería, productos azucarados o alimentos ultraprocesados.
«Castilla y León ya impone menús escolares equilibrados, con abundancia de frutas y verduras frescas, proteínas variadas y limitación de azúcares y precocinados», señalan las mismas fuentes, que aseguran que se garantizan estas exigencias a través de los pliegos de contratación a las empresas que preparan los menús para los colegios, para añadir que existen la Guía alimentaria para los comedores escolares de la comunidad, que deben cumplir las adjudicatarias de este servicio.
El real decreto elaborado por el ministerio que dirige Pablo Bustinduy concreta vinculará a los centros públicos, privados y concertados de Infantil, Primaria, ESO, Educación Especial, Bachillerato y de los ciclos de FP Básica y grado Medio con una primera y fundamental obligación: todos los comedores escolares deben garantizar a diario frutas y verduras frescas en sus menús. Al menos el 45% de ambas familias de productos serán de temporada y no menos del 5% procederán de cultivos ecológicos, lo que fomentará los alimentos de proximidad.
La Consejería de Educación especifica que, además, los colegios «tienen la obligación» de ofrecer menús especiales a los alumnos que así lo requieran ya sea por motivos religiosos o médicos, como alergias, intolerancias alimenticias y otras cuestiones relativas a la salud. Además, las mismas fuentes inciden en que «nunca» se sirve bollería industrial ni bebidas azucaradas en los colegios de la provincia de León ni del resto de la Comunidad y que la comida rápida «no forma parte del menú habitual».
En lo tocante a alimentos esenciales, la el real decreto fija que como mínimo los niños y adolescentes comerán entre una y tres raciones de pescado a la semana, promociona el consumo de legumbres, por su alto valor nutricional, incentivando su presencia en buena parte de los menús, ya sea en el primer o segundo plato o como guarnición. Para los cereales no refinados, la nueva reglamentación estipula que semanalmente se ofrezca al menos una ración de arroz o pasta integral, además de varias unidades de pan de igual tipo. Una segunda directriz de calado es la que prácticamente expulsará de los menús los precocinados y las frituras. Los precocinados (como pizza, empanadillas u otros fritos) solo se podrán servir una vez al mes.