La odisea de madrugada de los viajeros del tren Valladolid-León: más de 2 horas encerrados y sin agua tras quedarse a oscuras
Los afectados lamentan la falta de información y denuncian que no les proporcionaron agua mientras esperaban

Casi tres horas encerrados. "Sin agua ni información". Así lo cuentan algunos de los viajeros del tren entre Valladolid y León que sufrieron las consecuencias de una nueva avería en el servicio ferroviario. El pasado viernes, los pasajeros del convoy que partió de la estación de Valladolid a las 20.00 horas con destino a León, donde debía llegar a las 21.11, vivieron una experiencia que muchos han calificado de "surrealista". Fue una auténtica odisea. Lo que prometía ser un trayecto rutinario de poco más de una hora se convirtió en una pesadilla de varias horas, marcada por la falta de información, recursos y condiciones adecuadas, dejando a los viajeros desamparados en plena madrugada.
A mitad del trayecto, el tren AVE, operado por Renfe, se detuvo repentinamente y las luces del interior se apagaron. Durante casi tres horas, los pasajeros permanecieron encerrados en los vagones, sin luz, sin aire acondicionado y sin información oficial sobre las causas de la parada o el tiempo estimado para reanudar el viaje. La situación se agravó por la falta de provisiones básicas: no se proporcionaron botellas de agua ni se permitió la apertura de puertas, lo que generó un ambiente de incomodidad y creciente inquietud entre los viajeros, según relatan varios afectados, que acompañan la denuncia con varias fotografías.
Pasadas más de dos horas y media, se decidió evacuar a los pasajeros mediante un tren de Cercanías. La operación, sin embargo, estuvo lejos de ser ordenada. Los viajeros, entre los que había personas mayores y jóvenes, tuvieron que descender por una rampa improvisada sobre hierba mojada, lo que complicó el proceso y generó momentos de tensión. A pesar de los esfuerzos del interventor y el maquinista, que intentaron asistir a los pasajeros, la falta de personal y recursos hizo que la evacuación dependiera en gran medida de la ayuda mutua entre los propios viajeros. Algunos jóvenes apoyaron a las personas mayores, mientras que otros cargaban equipajes en condiciones precarias.
Tras la evacuación, los pasajeros fueron trasladados hasta Palanquinos, desde donde salieron en autobuses urbanos hacia León, pero el calvario no terminó ahí.
Los pasajeros han expresado su indignación por la falta de comunicación y las condiciones inhumanas a las que fueron sometidos. La ausencia de agua, información y medidas básicas de atención durante las horas de espera ha generado críticas hacia Renfe, con demandas de explicaciones y compensaciones por parte de los afectados. Este incidente se suma a otros casos recientes que han puesto en tela de juicio la fiabilidad del servicio ferroviario en situaciones de emergencia.

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Los afectados por el parón tuvieron que esperar casi tres horas dentro del tren hasta que les evacuaron

Los afectados por el parón tuvieron que esperar casi tres horas dentro del tren hasta que les evacuaron
