Los detectives pierden negocio: «Las infidelidades ahora no se investigan»
Los profesionales leoneses cobran una media de 60 euros por hora; los jueces les consideran peritos

Un detective privado, en una calle de León.
Por poner un ejemplo: «Mientras estoy hablando contigo, acaba de pasar un amigo mío y no me ha reconocido», manifiesta. «Llevo una gorra, unas gafas y un bigote y es imposible saber quién soy», sonríe. Juan Carlos es el responsable de CMD Detectives en León Trabaja por una media de entre 50 y 70 euros a la hora «aunque la duración de los servicios, depende de las circunstancias» y se centra en las medidas posteriores a los divorcios. «Las infidelidades ya no son delito ni influyen en el divorcio. No sirve para nada demostrar que tu ex se ha ido con otra persona. La cosa está en demostrar que se está incumpliendo la guarda y custodia de los hijos, que hay otra persona residiendo en la vivienda que se había atribuido a quien tiene la custodia y esas cosas, básicamente».
Media docena de detectives privados de León reclaman la puesta en marcha de la proposición de ley aprobada por el Congreso para la creación de un Consejo General de Colegios Oficiales de Detectives Privados, que en el caso de León aglutina a media docena de profesionales, 25 en toda la Comunidad de Castilla y León. «Queremos visibilidad y respeto para nuestra profesión, ya va siendo hora de acabar con el estereotipo del disfraz, esto es mucho más serio», advierten.
Hay algo de trabajo con las bajas médicas «pero eso nos lo encargan en León las mútuas». También se siguen los robos «para demostrar los casos de receptación (utilización de objetos como propios a sabiendas de que han sido robados) y tener pruebas ante el juez de lo que se sospechaba antes».
El absentismo laboral y las bajas «también nos ocupan bastante. El trabajador se da de baja por un tiempo largo y la empresa sospecha que tiene actividades y costumbres que demuestran que la incapacidad laboral es fraudulenta. En esos casos también nos piden intervenir».
Actualmente los detectives leoneses están adscritos a los colegios de Galicia, Cataluña, Murcia y la Comunidad Valenciana. Lo hacen porque el Ministerio del Interior regula su profesión con las mismas exigencias que cualquier otro sector y están sometidos a las normas deontológicas que se les requiere a los demás sectores. A nivel judicial cuentan con presunción de veracidad y en las vistas orales se les considera peritos testigos a la hora de presentar sus informes, que tienen que ser supervisados en primer lugar por los magistrados antes de su valoración.
Como en toda profesión, siempre hay accidentes. Lo explica otro profesional. «Entré a un comercio a comprar y me llevé una denuncia porque una persona interpretó que estaba investigando. Yo todo lo que quería era comprarme un pantalón».
DIGNIFICACIÓN
A través de una proposición no de ley, el PP destaca que los detectives privados, en su afán de «dignificación de la profesión y autorregulación», han pedido la creación de Colegios Oficiales de Detectives Privados para poder ofrecer «un servicio de calidad y garantía a la ciudadanía, una mayor defensa de sus derechos en las relaciones con los ciudadanos, un control deontológico más exhaustivo, a la vez que facilitar a los propios detectives privados una mejor defensa de sus derechos como colectivo profesional y una óptima coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado».
La normativa especifica que para la creación de un colegio de estas características se necesita contar con al menos una treintena de profesionales. León no llega a esas cifras ni de lejos, pero Castilla y León se encuentra en circunstancias similares. La intención del Ejecutivo es tratar de impulsar la creación de este tipo de entes en Madrid y Andalucía, con el objetivo de cumplir con el requisito de los cinco departamentos, para poder crear el grupo nacional.