Llega la nueva selectividad 2025 para 2.055 alumnos de León que deben «cuidar más la presentación y reflexionar»
El martes arranca la PAU con un nuevo modelo y sin la facilidad de la optatividad
Ya está aquí. Los alumnos de segundo de Bachillerato están descontando las horas para enfrentarse a la selectividad, el examen que les da acceso a la Universidad y que este año, además, estrena modelo. Los nervios están a flor de piel, porque la nota que saquen condicionará el acceso a la carrera deseada, pero ante los nervios por ser los primeros que se enfrentarán a este nuevo modelo de examen, el inspector miembro de la Comisión Organizadora de la PAU Javier Ferrero hace un llamamiento a la «tranquilidad» porque no deja de ser una prueba en la que tendrán que poner sobre la mesa todo lo que ya saben y sobre lo que han estado trabajando durante el curso.
Este año se enfrentarán a la prueba en la Universidad de León 2.055 estudiantes, 1.552 en León y 503 en Ponferrada, de 64 institutos y centros de Formación Profesional. Los exámenes empiezan el martes y concluirán el jueves. Ellos se enfrentarán al nuevo examen, que ha dejado atrás las facilidades del modelo postcovid, con una gran optatividad, y, además, se tendrán en cuenta otros aspectos más allá de los contenidos, como la ortografía, tildes y puntuación, la coherencia, la cohesión y corrección gramatical y la presentación en todas las materias. «Deben pensar antes de contestar, reflexionar, tomarse unos minutos para ser coherentes, cuidar la presentación y en la ortografía. Es muy importante leer toda la información antes de contestar para hacer bien la prueba», remarca Ferrero, quien añade que los alumnos deben contar con una «estrategia» para organizar el tiempo en función de lo que puntúa cada pregunta. Ferrero insiste en esa llamada a la tranquilidad, porque la PAU supone sólo el 40% de la nota, «es el último esfuerzo», y el alumnado ya sabe cómo será la prueba y avanza que «no tiene por qué» haber más suspensos que otros años —en 2024 se matricularon en la Ebau 1.979 alumnos y el 97,97% de los presentados la superó— pese a las novedades de la prueba. Eso sí, recomienda a los estudiantes que sean fieles a sí mismos. «Unos se pondrán más nerviosos que otros, dependerá de cada uno, y es normal ese nerviosismo que les exige un cierto nivel de intensidad y les permite estar alerta», porque los alumnos que aspiran a una nota más exigen «son perfiles muy motivados que tienen un mayor nivel de estrés». Una de las novedades que trae la PAU frente a la Ebau, además de dejar atrás la optatividad, es que el 70% de las preguntas a las que se enfrentarán los estudiantes serán abiertas o semiabiertas, «las cerradas tendrán muy poco peso, la mayoría será a desarrollar y se tendrá en cuenta la reflexión, el pensamiento crítico y la madurez del alumnado». El miembro de comisión organizadora de la Copau defiende que, pese a que este año se han eliminado la optatividad que daba más facilidades a los alumnos de los años anteriores, es una prueba justa, que se corrige de forma anónima, «y esto es una de las fortalezas» de la selectividad y remarca el «esfuerzo» realizado para hacer unos ejercicios equilibrados por parte de los examinadores a lo que suma el papel de la Universidad de León en la organización del encuentro, con la participación de más de 2.000 estudiantes, que ha hecho públicas las instrucciones que deben tener en cuenta los alumnos para hacer la prueba.
Instrucciones
Sin tipex. El tipex está prohibido, si el alumno se equivoca deberá tachar y escribir a continuación. Sólo se permiten bolis azules o negros, salvo en las materias con sus propias normas. Sin dispositivos. No se permiten teléfonos ni relojes, de cualquier tipo, y tampoco dispositivos electrónicos.
Copiar. Si los vigilantes pillan a un alumno copiando, su examen quedará invalidado, con calificación cero, pero si no está de acuerdo podrá continuar y presentar el correspondiente recurso.
Sin marcar. Está prohibido firmar los exámenes o poner cualquier señal.
Tres días con las obligatorias por la mañana
Otro de las cambios de la PAU está la organización del horario. La prueba se reparte en tres días, del martes al jueves. Con el nuevo modelo, por las mañanas se celebrarán los exámenes de las materias comunes (Lengua, Historia de la Filosofía o Historia de España, Lengua Extranjera, o la específica obligatoria de la modalidad del Bachillerato). Por las tardes se han organizado las pruebas de las materias específicas, con las que el alumno puede subir hasta los 14 puntos, y también las incompatibilidades, en caso de que a un estudiante le coincidan dos materias a la misma hora.