Adif envuelve con plástico la primera imagen de la ciudad de León
La integración ferroviaria fallida descompone el aspecto urbano en los límites de la estación
Editorial: 'La suciedad da la bienvenida a los viajeros del tren'

León no es capaz de sacudirse de encima el sobrante de aquella integración fallida del ferrocarril, que le dejó otro suburbio en las afueras. La primera imagen que se encuentra un viajero que llegue a la ciudad es reflejo del otro lado del vallado, descuidado y sucio, de esos terrenos inertes que dejan un vacío en mitad del concepto urbano. Un manto de plásticos y envases para saludar al visitante, así que cruza la puerta de la estación. En la misma línea con el área que acondiciona desde hace dos años se puso máximo cuidado y ejemplo de transformación para la accesibilidad al tren, la alambrada rompe el ordenamiento y la basura eleva el golpe visual; nada parecido a aquellos buenos propósitos del Gobierno que en repetidas ocasiones envía a algún responsable del área de Fomento a León a reiterar la intención de transformar el entorno.
Al otro lado de la estación, el solar que ofrece frontera de arrabal con la zona del Crucero que tantas veces prometió rescatar el tren de sus ruinas urbanísticas, hoy perimetrada por una masa rústica, con hierba desatada que hace posible en este punto de la ciudad un espacio propio de la sabana.
La altura del heno está a punto de tapar la perspectiva de los tres cartelones que dejó en la hijuela de Adif, con la propaganda y el anuncio de las obras con las que se acometieron ajustes en la línea de alta velocidad León-Asturias, y la rebaja de la cota de la vía. El resto es una herencia envenenada que la capital leonesa no ha sido capaz de digerir ni asumir; espacios que lejos del propósito anunciado de humanizar el entorno suponen una barrera para la movilidad en la zona. Estacionalmente, junto a la estación provisional de León, florecen estos inconvenientes para la imagen que muestra la ciudad, la primera sensación al visitante. Ninguno como este de la alfombra de plásticos y basura. Aquella herida urbana que dejó el soterramiento sin acabar supura sin cesar en León.

Desaliño y suciedad en los solares ferroviarios
