El Común pide reducir el calor en escuelas infantiles
Los trabajadores denuncias días de hasta 30 grados y Quintana exige un protocolo

El centro Parque de los Reyes, con las persianas bajadas, en una imagen reciente.
El Procurador del Común, Tomás Quintana, ha dado un paso al frente con una actuación de oficio para exigir a la Consejería de Educación un protocolo de actuación ante situaciones de altas temperaturas en las escuelas infantil de la Junta, que abren durante el verano para facilitar la conciliación. Una iniciativa surgida a raíz de la denuncia hecha por la plantilla del centro Parque de los Reyes de León, que alertaron de que en las instalaciones los pequeños estaban incluso a temperaturas cercanas a los 30 grados en los días con más intensidad del calor de este julio. Una medida que pide hacer extensiva a todas las escuelas infantiles de titularidad autonómica en las nueve provincias de la Comunidad
Quintana remarca que desde la administración autonómica se debe «realizar las inspecciones o comprobaciones necesarias, mediante los medios adecuados técnicos adecuados» de las temperaturas que sufren los centros infantiles y exige que se arbitren «todos los medios que en cada escuela infantil resulten necesarios para evitar los efectos de las altas temperaturas, asegurar unas condiciones adecuadas y así garantizar el bienestar de los niños y del personal encargado de dar el servicio».
«Resulta incuestionable que la existencia de calor en el ambiente de cualquier centro educativo infantil constituye una fuente de incomidad, bajo rendimiento y, lo más relevante, de riesgos para la salud de los trabajadores y los escolares», añade Quintana en su resolución, después de que la plantilla de Parque de los Reyes concretase que el más de medio centenar de alumnos que asistían al centro este verano sudaban de forma constante, no podían descansar, no dormían, no comían y no prestaban atención en los juegos ante «un calor insoportable».
La situación denunciada por la plantilla de Parque de los Reyes la hacían también extensiva a otros centros como La Inmaculada y San Pedro, también de titularidad autonómica, porque como señala Quintana, el calor «es una amenaza creciente».