Los investigadores del Hospital de León alargan la vida de 3 a 17 años a pacientes con cáncer
El Caule se posiciona en la carrera por sacar el máximo partido a la élite de terapias oncológicas. Escalante, director de Ibioleón, agradece la «generosidad» de 800 participantes en los ensayos clínicos

Fernando Escalante cree que es muy «bueno» que todo el ecosistema del Hospital esté apoyando a jóvenes investigadores.
Lo llaman «supervivencia libre de progresión», y fuera del argot médico, en palabras más mundanas, significa que los pacientes llegan a vivir casi lo mismo que les correspondería si no hubieran contraído la enfermedad.
El ‘mal’ se borra gracias a las nuevas dianas terapéuticas y tratamientos más eficaces y menos tóxicos en un hito que han logrado los investigadores del Hospital de León, encardinados con el nuevo Instituto de Investigación Biosanitaria (Ibioleón), y que está posibilitando que las personas diagnosticados de algunos tipos de cáncer pasen a disfrutar de una calidad de vida de hasta 17 años en lugar de sólo los 3 años que les ‘garantizaban’ hace una década.
Así que la investigación está haciendo ganar «peso» sanitario al Hospital de León, no sólo porque los ensayos y proyectos académicos se han doblado desde que se potenció la unidad de Investigación e Innovación del Complejo Asistencial en 2022, desde los 243 efectuados ese año a los 401 registrados en 2023 y los 525 de 2024, sino porque han permitido alargar la vida a más de 250 pacientes.
Fernando Escalante, responsable de esa Unidad y de Ibioleón, reconoce que «gracias a los ensayos de hematología se ha avanzado muchísimo en los últimos años en inmunoterapia y anticuerpos específicos. Es algo increíble, estamos viendo que más del 50% de los pacientes diagnosticados en 2012-2013 están vivos, libres de enfermedad y sin necesidad de otro tratamiento». Remarca que en aquel momento, «a los tres años iban a recaer y necesitar fármacos» y en cambio han triplicado sus años de supervivencia «y con mejor calidad de vida gracias a la investigación».
Precisa que, aunque suene duro expresarlo, en realidad muchos «deberían haber fallecido, pero van a vivir casi lo que les tocaría si no hubieran sufrido la enfermedad tras el empeño en buscar soluciones y atajar las dolencias mortales de los investigadores clínicos y la generosidad de los pacientes que se implican sometiéndose a los nuevos tratamientos y sus familias».
Así que hablar de curaciones milagrosas en cáncer no solo es posible, sino cada vez más frecuente. Y los anticuerpos biespecíficos con los que ‘codea’ el Hospital dan una vuelta de tuerca más a la hasta ahora revolucionaria terapia conocida como CAR-T, que permite a miles de personas con tumores sanguíneos vivir años sin rastro de cáncer. «En cáncer de mama, digestivo, dermatológico... también se está viendo el aumento de la supervivencia con los nuevos tratamientos y el mayor número de ensayos se enmarcan en las áreas de oncología, hematología, cardiología y derma», indica. Escalante reconoce que en León se tenían «menos oportunidades investigadoras que en otros centros, pero eso está cambiando con las relaciones que propulsa Ibioleón y el trabajo en red con decenas de profesionales y con los otros tres nodos de CyL, sobre todo, el Ibsal de Salamanca que lleva 20 años y nos ayudará a lograr la acreditación del Instituto Carlos III».
Orgulloso de implicar a los jóvenes médicos y enfermeras y sumar a matemáticos, ingenieros y expertos en IA, admite que «cada vez más hay proyectos a nivel multidisciplinar que logran la deseada investigación transversal en terapias avanzadas». También cree que el reto es «llegar a toda esa población envejecida y dispersa de León, donde hay un nicho a aprovechar». En los ensayos activos participan más de 800 pacientes en todas las fases, que bien están en tratamiento, seguimiento o vacaciones terapéuticas. La inmunoterapia ha revolucionado la lucha contra el cáncer, ganando batallas impensables y rescatando de un nefasto destino a personas desahuciadas. «Nuestro objetivo es que las células tumorales no se escabullan del ataque de los nuevos medicamentos».