Diario de León

La fisura en un bogie del Avlo a Barcelona lleva a la revisión masiva de la flota Avril

La incidencia con el 106 ha obligado a medidas excepcionales para los trenes en servicio. La operadora niega incidencias en las unidades que sujetan cinco conexiones entre León y Madrid

Un Avlo en la estación pasante de León.

Un Avlo en la estación pasante de León.efe

Luis Urdiales
León

Creado:

Actualizado:

El Avril lleva un ruido incorporado a la circulación, que ha saltado al pasillo mediático, y ha puesto en la diana la seguridad de este modelo; al menos, del que recorre el trazado Madrid-Barcelona, que lleva a proceder a la retirada de la circulación del modelo 106 asignado al servicio Avlo, el de bajo coste de la operadora pública. La compañía negó días atrás esta incidencia, pero en un comunicado interno reconoció horas después que se iba a realizar esta reserva. Según informa el Economista, la medida se va a producir tras detectarse una fisura en el bastidor del bogie de una de las composiciones, de tal forma que hay cinco unidades en espera de análisis y estudio técnico entre las que estaban vinculadas a este trazado, uno de los ejes estrella de la alta velocidad en la red ferroviaria española. Se desconoce si la compañía va a someter al mismo procedimiento revisionista a los modelos similares que cubren la distancia Madrid-León; ayer mismo era posible adquirir billetes en esta composición, lo que confirma que la incidencia en ese modelo del Avril no transciende a los trenes asignados a la plataforma del AVE del norte.

Según la publicación a la que hace referencia el Economista, la compañía ferroviaria envió un mensaje desde un canal de comunicación interna en el que están incluidos más de cuatro mil empleados en el que se da cuenta de algunas novedades relevantes en el servicio Avlo, que por falta de bogies de sustitución, es previsible que la flota del S106 de Maddrid a Barcelona quede de forma temporal fuera de servicio». La compañía reconoce incidencias a lo largo de las últimas jornadas en relación con este servicio. «Durante una de las inspecciones rutinarias de mantenimiento llevadas a cabo sobre uno de los cinco trenes de la Serie 106 que circulan en la línea de alta velocidad Madrid – Barcelona, se identificó dicha anomalía y como medida preventiva, se procedió a realizar una revisión exhaustiva de dichos sistemas en los cinco trenes. Finalizada esta revisión, desde Renfe se adoptaron las medidas necesarias para garantizar el buen funcionamiento del servicio, procediendo a la sustitución de los sistemas afectados y reforzando las revisiones técnicas, de forma que los trenes están operando sin ningún tipo de anomalía», aclara respecto a cómo ha podido afectar al resto de la flota y los servicios la prestación desde los modelos del 106; especialmente con la horma del Avol, que es trascendental por su capacidad de oferta, con más de 580 asientos.

No obstante, también en las últimas horas y a través de la plataforma comercial de la compañía, se pudo observar el bloqueo de la venta de billetes para el periodo del mes de agosto. El operador público, con el fin de tranquilizar cualquier inquietud entre los usuarios, garantiza que, además de la flota del modelo entre Madrid y Barcelona, adicionalmente, se han llevado a cabo inspecciones sobre el resto de los trenes que componen la totalidad de los modelos de la Serie 106, «sin observarse ninguna anormalidad».

En el curso de retorno a la normalidad comercial, la venta de billetes en el Avlo recuperó dosis de fluidez anterior al incidente, siempre en función de la disponibilidad de las unidades o la opción de reemplazar estos trenes, algunos en doble composición.

El incidente que originó esta cadena de incertidumbres se registró el 21 de julio por una revisión rutinaria en una de las cinco unidades del Avril que están asignadas al surco Madrid-Barcelona. En un bastidor de la mangueta del bogie tractor se localizó una fisura, que inquieta por referirse en una pieza de referencia clave en la rodadura del tren y de la seguridad.

Recorte de velocidad mientras resuelve la incidencia

Hay murmullo en torno al bogie del Avril, de obligado comentario entre los canales de comunicación del personal ferroviario, especialmente la división de maquinistas, que necesitan pocas apreciaciones sobre el significado de los parámetros de seguridad de los trenes. La incidencia recogida en el Avlo, que damnifica a las cinco unidades del curso Madrid-Barcelona, tiene otros efectos, también recogidos por medios de información especializada en torno a este proceso. De momento, y mientras se saquen de forma progresiva programada y temporal del servicio, los Avril van a circular a una velocidad máxima de 250 kilómetros a lo largo de un trecho de 190 kilómetros, entre la capital de España y la provincia de Zaragoza. En poco más de un año en servicio, en un ciclo que se abrió en mayo de 2024, el Avril ha sido pasto de polémica; primero, por la cascada de retrasos que acumuló en los trayectos, de forma general, y que tuvieron su cénit en el mes de agosto pasado, cuando culminó atascos de precedentes en el movimiento de viajeros; el pasado invierno, un fallo en el sistema informático atrapó a 14.000 viajeros con cancelaciones y retrasos de trenes. Ha sido habitual también la presencia constante de técnicos en los recorridos del tren, con el fin de poder atender las incidencias en el mismo momento en el que se originen. Con todo este precedente, la presencia del Avril en la línea de la alta velocidad de León a Madrid, también a destinos del levante en esos recorridos transversales que han dado otro horizonte a la conexión en tren, ha logrado redimensionar este enlace y elevar las perspectivas de la plaza ferroviaria leonesa, en el único hito positivo logrado en este siglo, después de la llegada del 112 en 2015.
tracking