Nueve de cada diez alumnos de FP lograron aprovechar el modelo dual
Educación precisa que, pese a los temores iniciales, «no hubo problemas» en las empresas
Un alumno de un ciclo de madera en los campeonatos de la FP.
Cuando comenzó el curso 2024/2025, la FP se embarcó en la implatanción «real» del modelo dual, tal y como exige la última normativa, que plantea una mayor presencia de los alumnos en las empresas, siguiendo la exitosa estela que desde hace años se lleva a cabo en países como Alemania. Un modelo que, aunque en el papel son todo bondades, en la provincia de León tenía que hacer frente a una causística muy singular: un tejido empresarial donde más del 96% son micropymes, es decir, tienen menos de una decena de trabajadores, con lo que destinar uno de ellos a formar a un alumno parecía algo complejo.
«No ha habido problemas para la organización de las prácticas, a pesar de las dificultades que se estimaban en un principio», precisan desde la Dirección Provincial de Educación, para añadir que casi nueve de cada diez de los alumnos matriculados en los ciclos formativos han conseguido aprovechar el modelo. Según los datos facilitados por Educación, 2.089 alumnos realizaron lo que se conoce formalmente como Formación en Centros de Trabajo durante el curso pasado. A ellos suman otros 1.106 estudiantes que realizaron la Fase de Formación en empresa; en total, 3.195 alumnos se embarcaron en alguna de las fases de la FP Dual, lo que «representa que aproximadamente el 89% de los alumnos de ciclos formativos, tanto en régimen general como especial, han realizado estancias formativas en empresas».
El curso pasado fueron ocho mil los alumnos que apostaron por la FP en la provincia de León, por lo que desde la Dirección Provincial de Educación se concreta que aunque esta cifra es «superior» hay varios factores a tener en cuenta. Por un lado, que no todos los alumnos de segundo curso pueden realizar prácticas en empresas, «ya que deben haber aprobado todos los módulos o tener como máximo un módulo pendiente que no incluya unidades de competencias asociadas»; por otro, que el Estatuto de los trabajadores «no permite» que los menores de 16 años trabajen, «lo que impide a ciertos alumnos realizar las estancias formativas»; el hecho de que algunos alumnos estén «exentos» de realizar las estancias prácticas «debido a que cuentan con experiencia laboral previa en el sector correspondiente al curso que cursan» y, por último, los abandonos o la renuncia de matrícula de los estudiantes a lo largo del curso.
De este modo, pese a las características del tejido empresarial, que debe implicarse de forma activa en la formación de los alumnos que tras sus estudios se convertirán en trabajadores potenciales, casi el 89% de los estudiantes de Formación Profesional potenciales que podrían beneficiarse del modelo dual lo ha conseguido. Desde principios de curso, desde las diferentes organizaciones empresariales y la Cámara de Comercio se animó a las empresas a que abriesen sus puertas a los alumnos de dual haciendo «un esfuerzo» para permitir su formación, ya que con la nueva normativa, los estudiantes de FP Básica deben hacer 400 horas en empresa; 500 los de Grado Medio y 700 los de ciclos superiores. El cambio no está sólo en el número de horas, también en los cursos, ya que ahora deben pasar por las empresas tanto en primero como en segundo. La ley contempla la posibilidad de aglutinarnas y «algunos centros también han optado porque los estudiantes hagan su estancia formativa completa en segundo».