El Ala 24, la unidad Sirtap, devolverá un siglo después la capacidad operativa a la Base Aérea de León
Las instalaciones del Ejército del Aire en La Virgen tan sólo acogieron misiones entre 1923 y 1931

Puerta de acceso a las instalaciones de la Academia Básica del Aire y del Espacio.
Casi desde sus orígenes, la Base Aérea de León ha estado vinculada a las tareas formativas. Sólo en sus inicios, y durante un corto periodo de tiempo, acogió misiones operativas: desde 1923 hasta 1931. Ahora, con el desembarco de los drones Sirtap, las instalaciones del Ejército del Aire y del Espacio en León recuperarán un siglo después esa capacidad operativa con la que ya se denomina, aunque aún no oficialmente, Ala 24.
Las diferentes unidades del Ejército del Aire se agrupan bajo la designación de «ala» y así están el Ala 12, de Torrejón, cuyos F-18 aprovechan las instalaciones leonesas para sus tareas de entrenamiento de igual forma que lo hacen los Eurofigthers del Ala 14 de Albacete. También está el Ala 46 de Gando, en Canarias, o el Ala 23, que opera desde Talavera la Real, en Badajoz, con una unidad también de drones, los Predator. De este modo, León da continuidad a la numeración. Está previsto también que la unidad del Eurodrone, que tiene previsto ubicarse en Villanubla, se agrupe bajo la designación del Ala 37.
Con el anuncio de la conversión del Aeródromo Militar de León en la Base Aérea de León a finales de marzo de este mismo año, ya se apuntó al hecho de que el cambio implicaba «una modernización significativa de las infraestructuras y permitirá la llegada de nuevas capacidades operativas» a las instalaciones de la mano de los drones Sirtap, la última apuesta del Ministerio de Defensa que Airbus & Defense construye en España.
Tal y como explica el Ejército del Aire y del Espacio en su página web sobre la academia leonesa, La Virgen del Camino tan sólo operaron el Grupo 23 de la Escuadra número 4 y el Grupo 21 de reconocimiento y bombardeo de la escuadra número 1 —con los De Havilland DH9 y Fokker IV-C y los Breguet XIX, respectivamente— durante poco más de ocho años. Los drones se han convertido en los últimos años en un pilar fundamental de las Fuerzas Armadas por su capacidad de ser pilotados remotamente y todo el potencial, con lo que no sólo son empleados ya como elementos de apoyo, sino que cada vez toman más peso y no sólo para las unidades vinculadas al Aire, también a las de Tierra e, incluso también, a la Armada. De hecho, el Sirtap, tendrá presencia en los tres.
«No sólo fortalece el papel estratégico de León en el ámbito de la Defensa, sino que impulsa su crecimiento económico y tecnológico, generando empleo y atrayendo al sector aeronáutico», destacaron fuentes del Gobierno tras la creación de la Base Aérea de León, que en los últimos años ha estado estrechamente vinculada a los drones —principalmente del Ejército de Tierra— por la escasa saturación del espacio aéreo así y por las horas de sol y luz gracias a su ubicación.