El célebre poeta, Quevedo, estuvo en prisión en León: así fue estancia y estas son las razones
Hoy, una placa en el actual Parador de San Marcos recuerda el paso de ilustre preso por sus muros

El célebre escritor y poeta del Siglo de Oro, Francisco de Quevedo, estuvo preso en León en el Convento de San Marcos, actualmente el Parador Nacional.
Fue encarcelado en la zona que, según algunas fuentes, corresponde a las torres del oeste del convento. Permaneció preso desde diciembre de 1639 hasta el verano de 1643.
Fue arrestado en Madrid y trasladado a San Marcos, que funcionaba entonces como una prisión de estado, probablemente por su lejanía de la Corte y por ser feudo de la Orden de Santiago, cuyo hábito vestía Quevedo.
El motivo oficial y las circunstancias son complejas, pero esencialmente fue un castigo político ordenado por el Conde-Duque de Olivares, valido del rey Felipe IV.
Quevedo había formado parte del círculo cercano de Olivares, pero su relación se deterioró. La prisión tuvo una base política, adornada por la culpa por sus escritos satíricos contra la Corte. Se formalizó a través de una acusación de conspiración (a cargo del Duque del Infantado) y supuestamente se interceptó una carta en la que Quevedo hablaba de una conspiración con Francia.
En esencia, su encarcelamiento se considera un escarmiento del poder (Olivares) contra una de las voces más críticas de la época. Quevedo se quejó de que la acusación era una "vil patraña para acallar su voz".
El paso de Quevedo por San Marcos fue uno de los episodios más oscuros y decisivos de su vida.
El escritor sufrió terriblemente. Estuvo enfermo y envejeció prematuramente debido a las duras condiciones de la celda (frío y mala alimentación). Salió de la cárcel con la salud muy deteriorada, padeciendo problemas pulmonares y una disentería crónica que lo llevaría a la muerte dos años después.
A pesar de las penurias, el período de prisión fue muy productivo en términos de su obra meditativa y neoestoica, donde buscaba consuelo en la filosofía. Durante su encierro escribió obras importantes como 'La constancia y paciencia del santo Job', 'Providencia de Dios' y 'La caída para levantarse'.
Hoy, una placa en el actual Parador de San Marcos recuerda el paso de ilustre preso por sus muros.