No bajarán los tributos el próximo año y además volverá a subir el agua

El abastecimiento y el alcantarillado los gestiona la empresa mixta Aguas de León.
La apuesta por dejar en hibernación la nueva tasa de basura resuelve el panorama fiscal del Ayuntamiento de León para 2026. Pese a las reclamaciones sociales y de colectivos empresariales y el buen estado financiero de la administración municipal, el equipo de gobierno de José Antonio Diez no rebajará ninguno de los tributos directos, cuya congelación se mantiene desde 2015. No evita que el IBI, por ejemplo, coloque a la ciudad como la séptima capital de provincia más cara de España, con un tipo impositivo del 0,766, sólo por detrás de Girona, Lleida, Tarragona, Ciudad Real, Huelva y Huesca, muy lejos de otras como Santander o Zaragoza, con el 4%.
La excepción la firma de nuevo la tasa de «abastecimiento domiciliario de agua potable, alcantarillado y demás servicios y actividades complementarias». El recibo volverá a subir para 2026. La aprobación del estudio económico presentado por la empresa mixta Aguas de León propone revisar la «ordenanza no tributaria con un incremento del 2,3%, correspondiente a la variación experimentada por el IPC del último año» con la que se prevén ingresar 8.702.774,96 euros. El alza planteado queda por debajo del que se ejecutó para este 2025, cuando entró en vigor una variación cercana al 12% gracias a que, a la variación del 4,86% de las tarifas de consumo y servicios, se añadió un extra de 14,4 euros anuales para la modernización de infraestructuras.