Medio Ambiente autoriza la planta de biomasa para la red de calor de León
- El agua caliente se producirá con la quema de astilla forestal de roble, chopo, pino y encina
- La instalación construirá cuatro calderas en dos fases, y quemará 128.000 Tm al año

La planta de biomasa utilizará astillas forestales.
La planta de generación de energía térmica con biomasa en el complejo de energías renovables de la red de calor sostenible de León ya tiene autorización ambiental, después del recurso de reposición impuesto por Ecologistas en Acción. Así lo publicó ayer el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), con la resolución de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, que pone fin a la vía administrativa. Aunque aún cabe recurso ante la sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, en el plazo de seis meses.
La autorización integra las prescripciones para reducir la contaminación atmosférica y acústica, así como las condiciones relativas a la producción de residuos, la protección de los suelos y aguas subterráneas,...
La planta de generación con biomasa tiene una superficie total que supera los 10.000 metros cuadrados, y se instalará en el suelo cedido para el complejo de la red de calor por el Ayuntamiento de León a la Junta en la zona de Puente Castro. La zona de calderas ocupará casi 6.000 metros cuadrados.
La planta trabajará a través de la construcción de biomasa leñosa, con astilla forestal de roble, chopo, pino y encina. Y con eso producirá agua caliente, que se distribuirá a través de la red denominada district heating, que se instalará por la ciudad.
El consumo de biomasa se regulará en las calderas en función de la demanda de calor, y la energía térmica generada calentará agua para circular a través de un colector común, que alimenta a los equipos de bombeo que impulsarán el agua caliente para la calefacción y el agua caliente sanitaria a la ciudad.
Dos fases
El proyecto de la central de biomasa se ejecutará dos fases, la primera con dos calderas de una potencia conjunta de 44 megavatios, y la segunda fase con la ampliación de la potencia a través de otras dos calderas de la misma potencia (22 megavatios cada una) hasta sumar una potencia total de 88 megavatios.
La planta funcionará con las cuatro calderas durante el invierno (6.480 horas) y con una sola en el verano (2.280 horas). Y la previsión es que consuma 128.000 toneladas al año de biomasa, además de otras materias auxiliares, como urea, antiincrustante y aceites y grasas. Consumirá además más de 32.000 metros cúbicos de agua al año, y 22.400 megavatios de energía eléctrica, además de 12 metros cúbicos de gasóleo.
La central de biomasa tendrá además dos puntos de conexión con al red de aguas, uno con las residuales y otra con las pluviales del Complejo de Energías Renovables de León.
La superficie total de la parcela que ocupará es de casi 244.000 metros cuadrados, de los que estarán construidos 10.194 metros cuadrados.