El Gobierno entierra el traslado del taller a Torneros entre 1.000 millones de euros
Transportes no incluye el rescate de La Sal en un plan ferroviario de inversiones colosales

El Obispo, emblema ferroviario en el exterior de los talleres de La Sal, ayer tarde.
La bases de mantenimiento de Renfe en León, las dos, motor y remolcado, se quedan fuera de la cifra gorda del reparto en la lluvia de millones que acaba de anunciar el Gobierno para relanzar el sector de los talleres como garante del transporte y el servicio público de ferrocarril. Entre los mil millones de inversión citados por el titular del ministerio, los enclaves de león aparecen en una cita anecdótica entre referencias a un plan de mejoras, que no cuenta con certificado ni cuantía de inversión.
La buena nueva para la industria que sostiene el desarrollo del ferrocarril en España fija intervenciones de primer nivel en varios puntos del territorio nacional; y cifras millonarias que clarifican que la estrategia de la apuesta del Gobierno por el mantenimiento del material ferroviario va a estar muy lejos de León. Cien millones de euros en el nuevo taller del alta velocidad en Madrid, Fuencarral II, doblan la cuantía fijada para la operación de traslado de los talleres ferroviarios de León a Torneros.
Pendiente desde hace más de quince años, aquella apuesta que jamás pasó de anuncio repetido, queda enterrada bajo la losa de este plan de Transportes para modernizar la red de talleres de tren en España. Si tras casi dos décadas de espera, el tránsito al nuevo taller no aparece en la lista de obras, queda al descubierto el destino inevitable de los centros de trabajo. El taller de Renfe de León en Torneros se planteó como elemento tractor para la plataforma intermodal, que en forma de boceto mostró la oportunidad de cambiar el destino de declive de la provincia leonesa por un pujante polo de dinamización y comercio logístico; a la par, con un nodo ferroviario, que además de enlaces, proporcionaría soluciones punteras y competitivas para las unidades más modernas del parque ferroviario español. Ese escenario fue un caramelo para expectativas de desarrollo que se ven florecer ya en otros puntos alejados de la provincia, en una transfusión de ideas que han colaborado al vaciado por completo de las referencias que quedaban en este territorio como núcleo principal en el mapa ferroviario del noroeste. El mismo taller de León, en los dos centros de trabajo, no ha dejado de acompasar ese desplome de perspectivas con una caída a plomo de las pulsaciones de actividad; la pérdida de carga de trabajo, pérdida de empleo, por lógica, instalaciones cada vez más obsoletas, asignaciones cada vez más cercanas a la labor de desguace y ajenas a las soluciones de mecánica; críticas sindicales para cuestionar la externalización de actividad y alabanzas de los mismos sindicatos por un giro en el guión que permitirá más tarea en el material de remolcado; o aumentar la plantilla en setenta y cinco trabajadores más en los dos próximos años; la agitación reescribió las previsiones previas que auguraban el final de los talleres en un horizonte a corto y medio plazo, mientras se desgranaba la fuerza laboral entre cuatro decenas de empleados en plantilla y otros tantos casi vinculados a tres subcontratas.
Las previsiones del ministro de Transportes de Valladolid son otras: Sagrera (20 millones), La Sagra (20), Almería (40), Irún (30), que añadirán nueva capacidad para el mantenimiento de más trenes de hasta 200 metros de largo. Aranjuez (70 millones), Fuencarral (49), Móstoles (51), Alcalá de Henares (70), Ripoll (17), Vilanova i la Gertrú (20), Manresa (40), Santander (20 millones), Málaga (40), Murcia (40) o Valencia (más de 15 millones). Fuencarral II, cien millones, un diez por ciento detodo el plan. El bloqueo de la salida de los talleres de la zona urbana de León, la Sal, sobre todo, bloquea además la integración completa del ferrocarril en la capital leonesa, trastabillada tras la primera fase, y la extensión del soterramiento del tren en la salida a Asturias que demanda con ahínco Trobajo del Camino. Frente a este relato de continuidad sobre León que especifica una nota de prensa del Gobierno «... también se incluyen en este plan mejoras en los talleres de León y Salamanca» (fin de la cita) se amplía el contrapeso lejos de León: ocho millones para piezas de nuevos trenes en Venta de Baños (Palencia) sobre una extensión de una hectárea; casi seis millones para Miranda de Ebro (Burgos), y otra asistencia de 3 millones para el tren de lavado del taller de Valladolid, donde se ha calcado con detalles aquel boceto de León.