Loteros de León, en pie de guerra por la propuesta de subir a 25 euros los décimos del Gordo
Los vendedores exigen al Estado que aumente las comisiones que cobran, congeladas desde hace 23 años. El sector rechaza el encarecimiento y advierte de la falta de rentabilidad de las administraciones

Las ventas de la lotería de Navidad se aceleran a poco más de un mes del sorteo.
El sector de las administraciones de venta de lotería está en pie de guerra. Harto de que el Estado tenga congeladas las comisiones que cobran por la venta de los décimos del sorteo de Navidad desde hace 23 años, lo que pone la rentabilidad de sus negocios contra las cuerdas; y en su mayoría en contra de la propuesta que aboga por encarecer los décimos del sorteo más popular del año hasta los 25 euros (cinco más que ahora), y el premio Gordo de 400.000 a 500.000 euros. En plena recta final de la campaña de ventas más fuerte del año, planean incluso plantar cara al Gobierno y tomar medidas más contundentes.
«Somos la gallina de los huevos de oro del Estado, frente a otras sociedades públicas que son deficitarias. Y sin embargo estamos al límite de la sostenibilidad de nuestros negocios», lamenta Carmen Pinto, de la administración Santa Clara de León. El año pasado la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (Selae) ingresó casi 10.400 millones de euros, buena parte de ellos proceden de los sorteos navideños.
De hecho, si se vendiera la totalidad de los décimos emitidos para el sorteo del 22 de diciembre la sociedad ingresaría casi 4.000 millones de euros, de los que prevé repartir 2.772 millones en premios. Nunca se llega a la totalidad, pero incluso si fuera así le quedarían 1.188 millones, a los que restar los gastos de gestión pero a los que sumar las retenciones de Hacienda (un 20% a partir de 40.000 euros de premio).
Con estas cuentas, los propietarios de los puntos de venta consideran insostenible que sigan pagándoles, desde 2002, un 4,5% del precio de cada décimo, es decir, les quedan 90 céntimos. Reclaman que se suba al menos hasta el 6%, que es lo que cobran por otros sorteos, cuyo volumen de ventas es sensiblemente menor.
Y se reduce cada vez, ya que la venta on line (también organizada por el Estado) tiene cada vez más adeptos, sobre todo entre los jóvenes.

Un cliente compra sus décimos de Lotería de Navidad en León.
Frente a esta situación la Agrupación Nacional de Asociaciones Provinciales de Administraciones de Lotería (Anapal) reclama al Gobierno que los décimos pasen a costar 25 euros y el Gordo se pague a 500.000 euros, ya que consideran que el premio actual (328.000 euros tras la retención de la Agencia Tributaria) ha perdido atractivo entre los jugadores.
Algo que rechazan los profesionales leoneses. «Así el Estado seguirá ingresando más, y los que pagarán son los ciudadanos», advierte Pinto, que insiste en que su reivindicación se centra en elevar el porcentaje que cobran. Sobre todo en el sorteo que más trabajo les da, y por el que paradógicamente menos cobran.
Sí coinciden agrupación y loteros en la delicada situación económica de los negocios. El coste de la vida se ha encarecido mucho en lo que va de siglo, como los sueldos (aunque la mayoría de los negocios son casi familiares), las rentas de los locales, los suministros, el mantenimiento de los sistemas informáticos, las cada vez más exigentes medidas de seguridad,... Por eso reclaman el incremento y que las comisiones se revisen con el IPC cada tres años. «Sólo hablamos de sostener nuestros negocios con una mínima dignidad», concluyen.